CAPITULO 16: Per Oculos III





Per Oculos
(A través de sus ojos)
Tercera parte

Conspiraciones en Constantinopla
Ekaterine regresa de hacer un viaje a Constantinopla. Tras conseguir cierta influencia en el barrio cristiano, entre los griegos Ortodoxos, la Tzimisce decidió afianzar bien este “regalo” de sus rivales Tremere para después no tener sorpresas. Los Griegos Ortodoxos, habían sido elegidos por los musulmanes para encargarse del Santo Sepulcro, cuando recuperaron la ciudad de los Cruzados. Así que es evidente que aunque tienen un origen común con los Católicos, ahora mismo no son aliados precisamente. Los griegos Ortodoxos son la base de la Iglesia Bizantina y tienen su punto neurálgico de poder en Constantinopla, la Joya de Bizancio. La máxima autoridad en esta religión es el Patriarca de la capital del Imperio Bizantino y como tal tiene mano a la hora de elegir a los Patriarcas de las demás ciudades donde se profesa esta religión. 

Ekaterine, Tzimisce
Ekaterine con sus habilidades cortesanas, se sumerge en el caldo político en el que nada como pez en el agua y allí, mueve los hilos necesarios para obtener el beneplácito del Gran Patriarca de Constantinopla con respecto a la nueva elección del Patriarca de Jerusalén, en plena acción descubre que hay intereses opuestos de enemigos de su familia. Sus fuentes le habían alertado del gran secreto del Patriarca de los Patriarcas, y es que hace tiempo que solamente creía en un solo dios y su nombre era DINERO. Con este Dios de su mano había conseguido comprar lo necesario para mantener vivo el monstruo de la fe. Al saber este secreto Ekaterine había conseguido tener una audiencia a solas con el Patriarca para regalarle un Vino de su tierra, uno muy especial que se llamaba “Vitae de Ekaterine” Ya estaba brindando y había escrito la recomendación para que la Tzimisce se encargará de aconsejar al Patriarca de Jerusalén, e incluso pudiera cambiarlo si lo consideraba necesario, Ekaterine ya estaba brindando con él y había conseguido la carta firmada de su puño y letra, carta que le otorgaba el verdadero poder que los Tremere le habían ofrecido pero sin la opción de volverse contra ella, no se acababa de fiar de los Brujos, toda precaución era poca. Solo había que esperar a que esta recepción terminase y a que los nuevos lazos que el Patriarca sentía por la Tzimisce diesen sus frutos, pero algo salió mal. El Patriarca comenzó a ahogarse en su presencia y en cuestión de segundos había muerto sobre la mesa de su escritorio. Ekaterine miró el cuerpo y pensó que sus enemigos habían movido ficha, tenía que salir de allí lo más rápido posible. La Tzimisce cogió la valiosa carta y encapuchada desaparece en sigilo.

Durante el viaje de vuelta pensaba en la jugada maestra de envenenar la misma copa que Ekaterine había utilizado para vincularle. Sabía que una acción tan ambiciosa no sería tan fácil de mantener.

Argus Alexopoulos
 Patriarca de Jerusalén
Ahora, tras varias semanas,  se encontraba de nuevo en Jerusalén y el Patriarca actual tenía una cita con ella. Este si era algo creyente por lo cual la incomodez ante él era evidente, podía achacarse a ser una cortesana ante la gracia del elegido por el Patriarca, máxima autoridad de Dios en la tierra. Argus Alexopoulos Patriarca de Jerusalén, todos su séquito de sanguijuelas le habían dado paso a Ekaterine de Balgrad para una confesión personal con la autoridad de la iglesia Griega Ortodoxa en la ciudad. Ekaterine se dejó besar la mano y con el malestar de la fe y el temor de estar ante alguien tocado por la mano de Dios le dio la carta     que leyó con calma, tras lo cual elevo sus ojos con miedo mirando a la bella mujer y preguntó con voz temblorosa: -Mi señora, ¿cuál es nuestro siguiente paso en Jerusalén?- tras lo cual se arrodilló y extendió la enjoyada mano para que la Tzimisce la besara. Ekaterine tan solo roza su mano y explica: -De momento me gustaría ubicarme en la ciudad. Sé que eres un hombre justo y sabio, brindemos por nuestra alianza - la noble saca un pequeño zurrón de piel curtida y en él una pequeña botella de vino mezclado recientemente con su sangre. El Patriarca coge raudo dos copas de plata y sirve tembloroso el vino. Brindan y beben y de la boca del Patriarca comienza a salir un humo negro, como si algo ardiera en su garganta, sin duda el efecto de la Vitae de la Tzimisce en un hombre con fe. El humano paralizado del terror no puede explicarse esta situación y Ekaterine le resta importancia argumentando que el vino debe estar en mal estado. La Tzimisce a pesar de ver esta muestra involuntaria del poder de la fe, mantiene la compostura a pesar de que la bestia interior comienza a avisar del peligro mortal y el temor empieza a asomar tímidamente por todo su ser. Ekaterine se despide cordialmente y el Patriarca afirma estar a la espera de sus órdenes.


Xaturanga entre rejas
El Tzimisce oriental había decidido buscar respuestas en las ciudades cercanas a Jerusalén, y había resuelto varias de estas preguntas en este corto viaje. Caminando por las calles del barrio judío un carruaje enrejado pasa por delante de él por un ventanuco entre los barrotes le parece ver un encapuchado que le resulta familiar. Sigue el carruaje hasta el barrio musulmán y se encuentra frente a la cárcel de la ciudad, situada cerca del palacio real. La celda móvil ya se encuentra vacía y el preso estará ya en su celda.

Itachi se cuela en la cárcel en sigilo y una vez en las mazmorras, tinieblas, olor a orines, humedad y ratas campando a sus anchas. El agujero más infecto y perdido de la mano del hombre, el infierno en la tierra. Una voz familiar desde uno de los calabozos le dice: -Jericó, una gran ciudad donde lo más notable son sus gigantescas murallas. Debió temer lo que fuera de ella moraba ...- La voz viene del interior de una celda en la que un encapuchado se encuentra sentado en una silla y en la mesa ante él, un tablero de Xaturanga con las piezas en posición de inicio, las blancas en el lado de los barrotes, las negras frente al misterioso preso.

Itachi, Tzimisce
La voz es áspera, misteriosa y las manos son fuertes, como las de alguien curtido. La capucha no deja ver su cara pero su acento es extranjero. No sabrías decir de dónde. Todo lo ve Itachi a través de unos gruesos barrotes qué apresan al misterioso hombre de la toga negra. El hombre es un preso más, no tienes silla para sentarte. Pero te pones frente a los barrotes de su celda, frente a la mesa con el tablero y las fichas blancas y negras...

-Te toca empezar con blancas esta vez, y guarda bien tu elefante, la última vez fue tu perdición. Debemos resolver las tablas de la última vez.-

Itachi mira al misterioso hombre y apunta: -estoy de acuerdo. Por cierto, estabas mejor en la cárcel de Jericó pero me alegro de verte.

El hombre aparentemente parece humano se prepara para jugar. Ambos juegan al Xaturanga, un juego Persa de estrategia, de origen Indio, que pasó a China a Japón y a Persia. Simulación de una batalla entre dos ejércitos que le enseñaban los persas a sus príncipes para aprender estrategia.

Ambos juegan muy bien, pero Itachi está un poco oxidado, recuerda las partidas que jugaba con su Sire. El encapuchado habla mientras juega: -algunos lo llamaban demonio, otros, monstruo. Los sabios entre los rabinos decían que estaba maldito con la sangre de Caín. Es una sombra entre las sombras, una leyenda entre los legendarios. Afirman haber visto la forma del color del desierto de pie en la parte superior de las murallas de la capital, en el ocaso cuando el viento forma de repente una tormenta.  -¿has averiguado algo más sobre la leyenda de Mandalay?-

Itachi, muy concentrado en el juego susurra –Dicen que es Salubri, Tzimisce, diferentes clanes, diferentes versiones- el Tzimisce oriental hace su último movimiento y quedan en tablas, el misterioso encapuchado dice decidido –Otra vez tablas - El encarcelado recoloca las piezas diciendo: - En ocasiones lo que buscas lejos, está delante de tus narices pero eres capaz de verlo. ¿Volverás a jugar otra noche?, dos partidas, dos tablas, esto hay que solucionarlo – Itachi responde, -por supuesto… por cierto no se tu nombre – el encapuchado responde –No te lo dije, los nombres no son importantes. Buenas noches – Y tras despedirse Itachi sale del lugar sin hacer ruido e inmerso en sus pensamientos.

De pronto un carruaje llamativo pasa por delante de él, y para cerca de la Iglesia del Santo sepulcro, ese lugar santo que alberga la tumba de Jesucristo y que tanto temor origina en los Vampiros. Del carruaje escoltada por monjes griegos Ekaterine de Balgrad sale apresurada y entra en una villa cercana al templo.

Itachi, conoce a la hermana de clan y la espera junto al carruaje, cuando Ekaterine sale del lugar, sonriendo, se topa con el Tzimisce oriental y se saludan. La Tzimisce le invita a entrar en su carruaje e Itachi la explica la situación actual con los Tremere. Ekaterine da la orden al cochero para que le lleve al barrio musulmán y antes de entrar llamando la atención ambos Tzimisce se encaminan en silencio hasta la futura capilla Tremere.


Vadjanosz, Tzimisce
Una cuadrilla de Vástagos
Mientras nuestros protagonistas emplean su tiempo en diferentes menesteres. Comienzan a tener conversaciones en secreto y a enviar cartas a contactos que puedan ayudarles en esta difícil situación: La vigilancia de la reforma de la futura Capilla Tremere, recientemente atacada por un Szlachta Tzimisce de Bogdan el tío vampírico de Jaroslav Vadjanosz, fugitivo del clan.

Sobek el Nosferatu se encuentra aburrido sentado en una esquina de la Capilla del barrio musulmán, cerca de él tocando una flauta imaginaria Jesper el Malkavian se entretiene como un niño sin problemas. Dragomir irrumpe en el lugar preguntando por el mal olor que proviene del Nosferatu, recordemos que vive en las cloacas. A Sobek no le sienta bien la insinuación de que huele mal y se encara al mercenario Tzimisce, le saca casi una cabeza, y su cuerpo de monstruoso reptil impone a Dragomir que se reafirma empezando a enfadar al Nosferatu. En ese momento entra Vadjanosz y al ver la tensión
Sobek, Nosferatu
entre el Tzimisce y el Nosferatu, aconseja al hermano de clan que no se meta en asuntos de otros clanes. Jesper se acera a presentarse a  Vadjanosz y le dice que es hermano de Klaus, el Tzimisce confundido empieza a entender que todas las personalidades viven en un único cuerpo. Una vez disipada la tensión a petición de Jesper, Vadjanosz cuenta historias de Transilvania, historias de guerras Tzimisce y Tremere, de traiciones de hijos a padres y de enfrentamientos familiares que pasan de generación en generación sin olvidarse nunca.

Cadios, Ravnos
Entra Cadios canturreando una tonadilla obscena y saluda a los presentes. La conversación se torna a preocupación por los Assamita, ya que la capilla se encuentra en pleno barrio musulmán. Jesper propone ir a buscarlos y aclarar el asunto a la cara. Idea que desechan asegurando que Mara se encargará de ellos, al fin y al cabo eso es lo que dijo en su día.

Cadios expone porque cree que no hay Príncipe en la ciudad, nadie estaría lo suficientemente loco para desequilibrar la balanza entre facciones y sería sin duda el blanco perfecto.

Hablan del ataque del Szlachta y del temor de un posible ataque diurno cuando llaman a la puerta de la Capilla. Son Itachi y Ekaterine que entran y saludan a los presentes. Tras las presentaciones de rigor Cadios que juega con unas cartas propone a Itachi jugar y el Tzimisce le dice que solo juega a Xaturanga, el Ravnos no conoce el juego e Itachi le ilustra, proponiéndole que si consigue un tablero y sus piezas, jugarán con él para
Jesper, Malkavian
determinar quien es mejor estratega. Cadios propone a Itachi que si le enseña a jugar él le contará un secreto del Lasombra que reside en el barrio Cristiano y escupe su mano con sangre ofreciéndosela al Tzimisce a lo que le responde –date por escupido-. Cadios cuenta al grupo que una vez fue a ver al Padre Paliuro Rustucci, Lasombra, para presentarse y vio que se reflejaba en un espejo de su biblioteca. Los Lasombra no tienen reflejo, esa es una de sus debilidades, preocupante ante los humanos. Llegan a la conclusión de que no es Lasombra o que el espejo está hechizado.

Cadios pregunta a Ekaterine por su viaje a Constantinopla y ella afirma haber afianzado su recién adquirida influencia en el barrio cristiano. Jesper y Cadios explican a Ekaterine e Itachi las novedades en su empresa con los Tremere.

Ekaterine pregunta a Vadjanosz como ha acabado aquí y este le responde que rompiendo lazos con Transilvania, no están muy contentos con él. Ella le explica que su
Dragomir, Tzimisce
amado Sire es El Conde Radu de Transilvania, y solo le sirve  a él, Vadjanosz afirma haber sido embajador del Conde, y no llevarse especialmente mal con él, pero no siente simpatía por ninguno de esos esclavistas sin escrúpulos. Ekaterine insiste en que sólo hay un único Rey e la noche, y es su Sire Radu. Jesper se acerca a Vadjanosz muy contento y le confiesa que él también es embajador del Conde Radu. Al parecer hay muchos lazos con la vieja y lejana Transilvania en Jerusalén.



Adam ilustra
Adam visita a los personajes para ver cómo va la reconstrucción de la Capilla. Cadios presenta a su compañera como Ekaterine “la sabia”. Adam está inquieto ya que no empezará su aprendizaje hasta que esté en funcionamiento. Habla con ellos y les pregunta por los Assamita de Jerusalén, ¿cuál es su estructura?, ¿quien es su líder? Adam se responde:

-Simplemente están ahí. Nadie sabe mucho de ellos, ni cuántos son, ni quién los lidera, ni qué quieren hacer. Deberían tener el respaldo del gobierno musulmán,  pero si así fuera serían Príncipes y expulsarían a los cristianos. El equilibrio parece evidente, vigilan todos los bandos, tienen espías en todos sitios, puede que estén escuchando esto.- Adam mira al techo de la mezquita.

Es evidente que Vadjanosz desconfía claramente del Capadocio, no se fía de sus oportunas intervenciones.

Adam, Antiguo Capadocio
-Si quisieran la ciudad, ya la habrían reclamado, esperan su momento, cómo un lobo herido. Se dice que Alamut tiene aquí un espía, y sí esto es cierto, su aspecto no tiene por qué ser musulmán. También es obvio, bajo mi punto de vista, que tienen que tener diferencias en su forma de actuar, o de llevar la situación. Hay mucho odio y venganza acumulada, retenido ¿Por cuánto tiempo? Son un enigma. Si tienen líder, debe estar haciendo un trabajo titánico de contención, o ser alguien muy poderoso o temido para que nadie le discuta su situación en Jerusalén. Pero esto son suposiciones mías. También puede ser que no haya nadie con poder suficiente, y sean cabezas individuales y poco poderosas. Sí sé que en la Primera cruzada murieron muchos Assamita en la toma ciudad. Durante las semanas sangrientas, muchos y muy poderosos. Puede que tenga su repercusión ahora, cien años después. No estoy de acuerdo con la guerra. Sigo la senda del cielo, dios es amor, el sufrimiento es parte de la vida y de la no vida, es nuestro pago por el libre albedrío. Dios es sabio.

Últimamente paso mucho tiempo en las bibliotecas musulmanas y cristianas. Y son increíbles las similitudes que hay en ambas civilizaciones. Incluyendo sus ambiciones e intereses. Por eso su equilibrio. En realidad la guerra no le interesa a nadie. Es una pérdida inútil de vidas y de saber que no lleva a nada bueno para nadie. Y creo que Mara puede contribuir a esta estabilidad. Si hubiese posicionado su Capilla en el barrio Cristiano o judío, seguramente los Assamita lo hubiesen tomado como un movimiento de poder de una facción rival y hubiesen actuado, seguramente causando una masacre en cadena...

Sin embargo así los Assamita pueden controlar en su barrio las actividades de los Brujos y  aplastarlos fácilmente. Por eso Mara no va a darles excusas a los Assamita para atacar. Seguramente este movimiento de Mara a quien más perjudique sea a los cristianos o judíos, por no sentirse respaldados. Por qué lo qué tengo claro es que ninguna facción religiosa controla el destino de Mara,  por eso he elegido su camino. Para camino del cielo ya tengo a mi sire Abraham.

El beneficio para los Assamita de que los Tremere se muden a su barrio es potencialmente igual o mayor que el de Mara. Menos poder para el resto. Ningún movimiento estratégico se hace sin pensarlo.  Deberíais actuar igual. Yo por ejemplo, necesito evolucionar, tras  sopesar, investigar y hablar, he tomado una decisión. Vosotros deberéis tomar la vuestra.-

Los personajes dejan manifiesto a Adam de que Mara tendrá que encargarse de los Assamita. Cadios aprovecha para preguntarle por sus asuntos, a lo que el Capadocio dice que sus ghouls se están encargando de todo.

Una vez Adam se despide Vadjanosz pone encima de la mesa su desconfianza por el Capadocio y pregunta su opinión al resto. Cadios dice que es sabio, sin duda y que sus conocimientos son muy útiles.

Comienzan a organizarse para hacer las guardias nocturnas del lugar, Itachi y Dragomir hacen la primera y patrullan el perímetro de la vieja construcción. Sobek escala al techo donde ve cuatro viejos y sucios ventanucos, inaccesibles y atascados por el paso del tiempo. También encuentra una salida al tejado, una vieja trampilla deteriorada y atorada por la humedad y el calor.

Jesper y Cadios van a buscar al barrio judío a Amelia, la ghoul de Mara, o la encuentran, suponen que estará ocupada con la coordinación de la restauración de la Capilla.


El acuerdo con Varsik
Cadios con contactos previos se encarga de que Varsik y Mara, se encuentren. Su prestigioso Sire Varsik, conocido como el mejor mercader de Jerusalén, alguien que en esta situación de falso orden, de caos calmado, puede beneficiarse de múltiples acuerdos con las diferentes facciones. Y Mara, la futura Regente de la Capilla de Jerusalén, hasta ahora en las sombras y sin relevancia vampírica, tendiendo lazos cordiales con vástagos de varios clanes.

Varsik, Antiguo Ravnos
El fin del encuentro propiciado y organizado por Cadios, es cerrar un acuerdo mercantil por el cual Varsik se encargará de conseguir los mejores materiales para la reconstrucción de la Capilla. Mara había accedido ante Cadios, pero su Sire desea que el acuerdo se cierre en persona y con testigos de la Estirpe.

Itachi y Vadjanosz, se encuentran en la Capilla, mientras los demás cazan o se encargan de sus asuntos, mientras tanto hablan sobre la anómala situación con los Tremere cuando alguien llama a la puerta y entra.

Varsik hace su aparición, es un hombre de aspecto astuto de origen armenio, que desprende un carisma combinando una embriagadora modestia y una seductora confianza. Sus intensos ojos son brillantes y su atavío discreto para ser un Ravnos. A su lado está su chiquilla Yasmina, una niña triste, de grandes ojos y pelo rizado y negro. Su ropa es bastante harapienta para suscitar compasión, parece inofensiva, rápida ágil y viva. Mira
Yasmina, Ravnos
curiosa a los dos Tzimisce. Sobek aparece subiendo del sótano comiéndose el pulmón de su última víctima, los presentes le miraron con cierto asco y el guarda su comida para más tarde.


Varsik explica que viene a cerrar un acuerdo con Mara, propiciado por su chiquillo Cadios y mientras los Tzimisce se miran extrañados ambos Ravnos pasean por la estancia, fisgando en cada hueco.

Llegan Cadios, Jesper, Dragomir, Sobek y Ekaterine y Yasmina saluda sonriendo a su hermano Cadios, claramente se encuentra fuera de lugar, pero el Ravnos la sube a caballito sobre sus hombros. Cadios hace las presentaciones pertinentes y por fin aparece Mara y su séquito, presenta a Ekaterine Sofía (la sabia).

Mara, Regente Tremere
Mara, es una mujer de baja estatura vestida con un traje de gala de una poderosa aunque pía musulmana, ya que solo se pueden ver sus negros ojos serenos, con un negro tan intenso que apenas son indistinguibles sus pupilas y su tez pálida como la nieve.

Junto a ella se encuentran Rusticus, la bella gárgola, siempre alerta y cerca de su Señora y Adam el desfigurado Capadocio, cuyo inquietante aspecto de cadavérico queda palpable en el ambiente. Amelia y Tobit, ghouls de Mara se encuentran en un segundo plano.

Ambos antiguos se miran durante unos segundos y la tensión inicial se torna a una clama palpable. Ambos se presentan educadamente y Varsik toma la palabra:

Rusticus, Gárgola de Mara
-Enigmática Mara, no podía creer las palabras de mi chiquillo Cadios, aquí presente, cuando me explicaba emocionado que una Tremere le había ofrecido cerrar un trato mercantil con un Ravnos. No me malinterprete, no es que no cierre tratos a menudo, pero este en cuestión me resultaba claramente inusual. Sabía de su presencia en la ciudad, e incluso de sus intereses comerciales pero nunca hubiera imaginado cerrar un trato personalmente con vos, y menos para algo tan importante como la construcción de la primera Capilla Tremere de Jerusalén, nada menos. Un lugar interesante para ubicarla, claramente estratégico, pero sin duda hay que tener valor para plantarla en pleno barrio Assamita.

Amelia, ghoul de Mara
Cadios me ha dado los detalles pertinentes y por supuesto estoy dispuesto a cerrar este trato personalmente con vos, y a dar el primer paso para futuras relaciones en las que todos salgamos ganando. Por supuesto le adelanto que también tengo tratos con sus enemigos los Tzimisce, no hay nadie que no necesite algo y yo se lo pueda conseguir y seguro que vos podéis arrojar luz sobre mis apetitos ocultistas sobre todo lo relacionado con reliquias y poderes sobrenaturales, es una conocida debilidad, que no me importa compartir con los presentes, quizás algún día alguno quiera hacer negocios conmigo.- señala y mira a todos los presentes.

En cuanto a lo que nos atañe, recibirá la visita de expertos que evaluarán las necesidades de su construcción y mis hombres se encargarán de coordinar los gremios de la forma más rápida para que pueda tener su Capilla construida en el tiempo imposible de dos semanas, en cuanto cerremos el trato...- se acerca a dar la mano a Mara.

Mara extiende su blanca y frágil mano y mientras se la da con delicadeza Varsik sonríe.
Tobit, ghoul de Mara
Mara dice con voz armoniosa: -Como le dije a su Chiquillo estoy aquí para tender puentes y no para destruirlos, tenemos un acuerdo, sé que cumplirá- tras el apretón de manos Mara continúa: - Su reputación le precede Varsik, y su prestigio juega a su favor, no soy una ilusa, jamás dejaría el asunto en manos de un Ravnos si no fuese a Varsik el comerciante. He de reconocer que pensaba que había vivido todo y pocas cosas me quedaban ya si no era dormir por toda la eternidad, y de pronto el destino ha puesto enfrente de mí una oportunidad única para empezar de nuevo, y ese comienzo será con los fuertes lazos de los Capadocio, los Ravnos- mira de reojo a los personajes -y quién sabe si de los Tzimisce. -Un placer hacer negocios con vos, Varsik de Jerusalén, deseo que podamos afianzar esta relación en el futuro, por mi parte solo veo ventajas.


Rusticus no ha perdido ojo a los Ravnos y Yasmina incomoda no pierde detalle de todos los presentes. Ambos antiguos se despiden cordialmente y se van del lugar con su séquito dejando a los personajes debatiendo sobre el encuentro.


Semana de obras
Por fin durante los días siguientes empiezan las obras de reforma de la Capilla. Por el día los trabajadores parecen avanzar a destajo y poco a poco se va “vistiendo” el lugar con los mejores materiales, como prometió Varsik.

Futura Capilla Tremere
El grupo de protectores de la Capilla se organizan para defender el lugar por la noche, Ekaterine, Itachi y Vadjanosz lo hace desde dentro del lugar, Sobek vigila la entrada desde las alcantarillas desde la propia alcantarilla, cuál oscuro y monstruoso anfibio expectante. A su lado el cadáver de su última víctima, al que ha llamado Joseph, de vez en cuando habla con él para no aburrirse demasiado.  Y Jesper, Dragomir y Cadios, ofuscados por el Malkavian protegen el perímetro del templo rodeándolo continuamente.

Pasa una semana en la que la reconstrucción va avanzando a pasos agigantados, a este paso estará terminada en el imposible plazo que Varsik aseguró.

Vadjanosz intenta romper el hielo con Itachi preguntándole por su pasado y este se niega tajantemente a hablar de su historia, así que para matar el rato Vadjanosz con Vicisitud y cuerpos humanos de cazas nocturnas, se fabrica una coraza de piel y huesos que aún permanece con vida, tiene un par de ojos en su espalda y el Tzimisce la alimenta con su sangre. La confecciona de tal forma que cuando se transforme en forma de Zulo no de destroce por completo, usando los tendones para dar elasticidad a la armadura compuesta.

Jesper durante varias noches, antes de irse a dormir caza varios gatos y se los da a Vadjanosz pidiéndole que le haga una armadura de piel de gato. El Tzimisce acepta el encargo y le hace una pequeña armadura de cuero de piel de gato, de diferentes colores. También tiene la elasticidad suficiente para no romperse cuando Jesper se transforme en forma de Zulo.

Ekaterine se interesa por aprender a pelear y pide a Itachi que parece un guerrero capaz que la enseñe. Este lo hace encantado y practican lucha sin armas, con las manos desnudas hasta que la Tzimisce aprende los conceptos básicos de la lucha, pero con el peculiar estilo oriental.


Rompiendo lazos
Amelia y Rusticus visitan la capilla y preguntan a los personajes que tal va la protección nocturna de la Capilla. De momento sin incidentes, así que preguntan si necesitan algo, Itachi remarca que si les trajeran Vitae sería mejor y Amelia se excusa alegando la cantidad de trabajo que tiene con los preparativos de la inauguración. Deberán alimentarse por ellos mismos como están haciendo hasta ahora.

Dragos, espía del Conde Radu
Mientras los personajes se encuentran en sus tareas, un comerciante Transilvano merodea por su refugio, dos soldados húngaros le protegen de todo mal. Los tres van a caballo y finalmente el mercader pregunta por Ekaterine de Balgrad, o alguien de su corte.

El mensajero ve salir a Amelia y volar a Rusticus y se queda perplejo y pensativo en el momento en el que entra al refugio de los personajes.

Sus soldados se quedan fuera y se acomoda muy serio. –Señorita Ekaterine, mi nombre es Dragos, El Conde Radu Príncipe de Bistritz me envió hace un mes a una ciudad de Ultramar, para tratar un asunto de su incumbencia y ya que estaba próximo a Jerusalén pasé por la ciudad con orden de informarle de cómo iban sus intereses por Tierra Santa. Así que aquí estoy para recoger toda la información relevante que le pueda interesar a mi señor. - Saca un pergamino y una pluma y escribe con la sangre de sus venas, clavándosela cada vez que quiere apuntar algo.

Ekaterine le va narrando sus andanzas, adornando las partes menos lucidas con bonitas palabras de esperanza y el escribe todo sin dejarse un detalle, no pregunta, ni puntualiza, ni interpreta, sólo transcribe lo que le dicen. Solamente se queda paralizado durante un segundo cuando Ekaterine le dice que trabajan para los Tremere, aunque como parte de su plan de conquista.

Cuando termina, recoge todo, saca de su zurrón un trozo de hueso del tamaño de una moneda y se lo da a Ekaterine, alegando que Radu quiere que lo tenga. Se despide dando las buenas noches y diciendo que su Señor se pondrá en contacto con ella. Ekaterine se queda pensando el porqué de la desconfianza de su Señor Radu.

Esa misma noche utilizando la forma astral concedida por su maestría en Auspex se presenta ante los personajes. Un espectro tenuemente iluminado del Conde se aparece sobre las cabezas de los presentes. Su aspecto es más amenazador del que suele tener. Es evidente que su cara refleja los rasgos iracundos de una bestia salvaje.

Conde Radu, Voivoda Tzimisce
- Nunca he esperado mucho de las pocas esperanzas que tenía puestas en Tierra Santa, pero jamás me esperé esto ni en la peor de mis pesadillas. Es evidente que habéis tomado partido por una facción y en esta guerra no hay medias tintas o estás conmigo o estás contra mí. Rompo todo lazo que tuviera con vosotros y no quiero que volváis a nombrar el nombre de Radu en vano. Sois una vergüenza para mi clan y lo que yo pensaba posibles aliados se han tornado en traidores, tanto como los propios Usurpadores. Sois un insulto para Transilvania y para el clan Tzimisce y para nosotros habéis hallado la muerte definitiva. Si alguna vez queréis acabar con vuestra existencia atreveos a pisar tierras Tzimisce, cualquiera de las facciones os dará caza como os merecéis. Mira muy fijamente a Ekaterine, pero también extiende su amenazante mirada a Jesper y a Itachi sobre todo.
Solo hubiera una línea temporal en el que todo esto se podría solucionar. En esta hipotética dimensión alternativa la cuadrilla en desgracia con los Tzimisce extermina a todos los Tremere de Jerusalén, calcinando su Capilla hasta la extinción de todo rastro de usurpadores en la ciudad. Solo sobre esas cenizas se podría edificar el Templo Demonio en honor a sus verdaderos señores los Tzimisce. -

Y escuchando las últimas palabras como un eco cacofónico la imagen desaparece atravesando el techo como si de un espectro se tratase.

El silencio es ensordecedor y el grupo de vampiros se encuentran pensativos. Hablan entre ellos y deciden elegir bando, está claro que no se puede caminar en la cuerda floja intentando agradar a dos facciones enemigas. ¿A quién elegirán?

Vadjanosz se dirige a la paralizada Ekaterine, su mundo parece haberse derrumbado, El Tzimisce rebelde le explica que debe romper sus cadenas de su esclavista y ahora al fin es libre.

Samuel , Malkavian
Samuel, la actual personalidad de Jesper, le asegura que al fin será libre y que ha madurado como Vampiresa. Al mismo tiempo asegura que aunque trabaje para los Tremere él jamás traicionará al Conde Radu, un razonamiento bastante contradictorio, pero muy apropiado para un Malkavian.

Ekaterine, aún anclada en el pasado y herida en su orgullo asegura haber perdido parte de su alma y para recuperarla solo puede ser de una forma, exterminando a los Tremere de la ciudad como su Sire le ha insinuado. Nadie la secunda, ni siquiera su protector Itachi, no cree que sea el momento ni el lugar, a pesar del duro golpe que la Tzimisce ha recibido.

Samuel asegura –Somos una fuerza en Jerusalén, no necesitamos el apoyo de nadie,  pesar del riesgo que pueda suponer-

Ekaterine se queda abatida, sin apoyos y por primera vez se siente sola en tierra extraña, desolada y sin esperanza alguna.

Vadjanosz le propone a Ekaterine la idea de crear su propia capilla Tzimisce, un templo de carne moldeada propiedad de ellos como facción independiente, sin ancianos que les ordenen lo que tienen que hacer. El Tzimisce tienta a la abatida cortesana con la libertad, se abre un mundo de posibilidades ante ella.


Duendes infernales
El ataque de los Duendes Infernales
Mientras el grupo al completo habla sobre la nueva situación, a lo alto de la capilla, estallan los cuatro ventanucos al unísono. Una lluvia de cristales baña a los personajes y una jauría de diabólicos seres, con aspecto de duendes del averno, con grandes orejas, fauces afiladas y enormes zarpas, comienzan a trepar por el techo como si fueran arañas gigantes hechas de carne y con hambre de vampiro. Sus chillidos son molestos y con movimientos fugaces saltan sobre el grupo y los atacan desde lo alto.

Mientras los vampiros se preparan para la batalla, desenfundando sus armas, transformándose en Zulos Demoníacos y orientando sangre para potenciar sus físicos y que sus cuerpos sean más
Vadjanosz, Tzimisce en Zulo
fuertes, más rápidos y más duros.

El combate es devastador, sangre, zarpazos, mordiscos y golpes de espada que rajan y amputan salpicando de Vitae toda la estancia. El ruido del combate se escucha por toda la zona y bajo la puerta principal un reguero de sangre comienza a verterse hasta la calzada principal.

Ekaterine espada en mano se defiende como puede luchando por su no vida, herida de muerte es salvada por Itachi que emplea Disciplinas de Quimerismo, algo inusual para su clan, para confundir al engendro que lucha contra la Tzimisce.

Itachi demuestra tener un poder extrañamente oscuro, y por sus ojos expulsa un inquietante y mortal fuego negro que abrasa a uno de sus contrincantes que apunto está de matarle dejando malherido al Tzimisce oriental.

Dragomir es abatido con tan mala suerte que se debate entre la vida y la muerte en el suelo. Se defiende como puede pero herido de muerte a penas puede luchar.

Samuel, Malkavian en Zulo
Vadjanosz en forma de Zulo y armado con su espadón, absorbe zarpazos de sus oponentes para después atacarlos con toda su furia partiendolos por la mitad.

Cadios, después de acabar con el suyo, con su Quimerismo distrae al monstruo que ataca
al Tzimisce y le salva la vida matándolo de un espadazo, con el filo teutón de Albert el Salubri fallecido.

Sobek es un animal en la batalla, carga, muerde y salta contra sus enemigos destrozando unos con otros como si fueran muñecos en sus grandes manos.

Samuel en Zulo lucha salvajemente contra los demoníacos duendes y riendo demencialmente los aplasta y destroza bañándose en sus vísceras una vez ha terminado, amputando y vaciando los cuerpos de los caídos.

Dragomir, Itachi y Ekaterine, son heridos de muerte y casi perecen en el asalto. El numeroso grupo de Vampiros retiene el ataque y acaba con todas ellas, no sin múltiples heridas y amputaciones entre los suyos.

Al terminar la batalla, en pleno silencio, la sangre baña el lugar y los cuerpos desmembrados de los engendros adornan el suelo y las paredes del templo. La Capilla está siendo construida con sangre, sin duda.


Tras la batalla
Samuel sigue descuartizando cadáveres caídos y bañándose con sus tripas hasta el momento en el que es consciente de lo que ocurre y su humanidad es golpeada fuertemente por la bestia. Alice aparece en su lugar y llora sangre sobre los cuerpos de los atacantes.

Vadjanosz quería haber interrogado al último herido pero Cadios lo ha partido por la mitad con su espada. El Tzimisce observa los cuerpos y son Szlachta Tzimisce, sin duda alguna, pero ¿que Tzimisce los ha enviado esta vez? ¿Bogdan, enemigo de Vadjanosz? ¿El despechado Conde Radu? ¿Noriz, el corruptor de Legiones, enemigo de Radu?. Todos ellos atacarían con gusto una Capilla Tremere en construcción. Vadjanosz  aconseja no beber de los Szlachta Tzimisce atacantes, pueden contener Vitae del Tzimisce que los ha creado y vincular de sangre al que beba de ella.

Ekaterine y Dragomir están en el suelo arrastrándose por su no vida, y heridos de muerte, a Dragomir le falta la mitad del pecho con un brazo y la Tzimisce tiene un pie amputado y varios zarpazos. Itachi mal herido, recoge los restos del que ha quemado con fuego negro y los envuelve en una manta de la obra, para después llevárselo y deshacerse de los restos para siempre.

Rashid, Assamita
Cadios sale fuera y observa por si el que envía este ataque estuviera cerca y de un tejado baja alguien de un salto certero y se plante delante de él. Parece malhumorado es Rashid, del clan Assamita, amenaza al Ravnos y entra en la Capilla y ve el dantesco escenario e iracundo ordena marcharse del barrio musulmán a semejantes sacrílegos. Muy nervioso desenfunda su cimitarra y se encara a Vadjanosz que cubierto de sangre agarra su espadón y se pone en guardia deseando iniciar la pelea, para él sería el segundo asalto. Cadios se ponen entre ambos y les intenta separar cuando en ese instante Rusticus la gárgola de Mara aparece del aire y cae en picado entrando en la Capilla y captando la atención de los presentes dice al Assamita que su señora Mara le dará las explicaciones pertinentes. Rashid pensativo enfunda su arma y tras mirar desafiante a Vadjanosz y sin darle la espalda se va con la gárgola. A punto han estado de empezar una guerra entre facciones, pero hoy al menos no ha sido así.

Vadjanosz hambriento se tapa con harapos, su ropa se destruyó cuando se transformó en Zulo y se encamina hacia el barrio armenio donde elige una casa humilde para adentrarse y saciarse con toda la familia que duerme plácidamente, para después incendiar la casa con los cuerpos con Taumaturgia.

Cadios se va en busca de un matadero y tras encontrar uno, llena dos tinajas de sangre de cordero.

Itachi frente a una forja, se adentra en sigilo salvando el miedo irracional al fuego y lanza allí los restos del cuerpo carbonizado con su fuego negro. La humareda de la chimenea de la forja es negra como los cojones de Satán.

Sobek como un carroñero recolecta trozos de los cuerpos muertos para llevarlos a su refugio y adornarlo; el cuerpo de uno de los Szlachta, las zarpas amputadas de otro, el pie cercenado de Ekaterine y el brazo arrancado de Dragomir. Después de llevarlo a su Dominio bajo las cloacas, el Nosferatu se da un festín con un manto de ratas que se come vivas cada una de un crujiente bocado.

Alice, Malkavian
Alice se despeja y ve que solo están tirados en el suelo, esperando Vitae, Ekaterine y Dragomir. La Malkavian muy afectada por la escena y rota por dentro se acerca a la Tzimisce y la dice muy triste: - El amor ha muerto- Y Ekaterine, herida de muerte por fuera y por dentro no pude reprimir su ira y se intenta lanzar contra Alice para morderla, la bestia la ha poseído, y se arrastra como puede porque le falta un pie del combate. Alicia asustada se va ofuscada y la Tzimisce en frenesí ve a su única víctima viva, Dragomir y se arrastra hasta él, el mercenario Tzimisce re arrastra por su no vida, estando tan mal herido un mordisco de su poseída compañera seria mortal. Dragomir tiene suerte ya que Ekaterine cae por la trampilla al sótano y allí queda incapacitada. Dragomir debe arrastrarse a esa misma trampilla por que el amanecer está a punto de llegar y si la luz lo sorprende por los ventanucos rotos del tejado puede perecer convertido en cenizas. Por tercera vez esta noche se arrastra por su vida y consigue salvar su maltrecho cuerpo arrojándose al sótano, donde puede estar a salvo de la mortal luz solar.

Ekaterine entra en letargo por la gravedad de sus heridas, y solo sangre más antigua que la
"Charlatán"
zíngaro amigo de Cadios
suya puede despertarle del sopor, eso o el paso del tiempo y quién sabe cuándo despertará y si no moriría mientras duerme, ya que en este estado su cuerpo es vulnerable y muy cercano a la muerte definitiva.

Dragomir se despierta en el interior de un carromato de la Kumpañia de zíngaros amigos de Cadios, al parecer los trabajadores del Varsik que remodelan la Capilla, encontraron los malheridos cuerpos de Dragomir y Ekaterine en el sótano, alertaron a los suyos y alguien de confianza de Cadios los ha traído a un lugar seguro, teniendo cuidado de la luz del día. Ekaterine no despierta, está en sopor, pero Dragomir, se ve cuidado por una anciana zíngara que poco después es alertada por Cadios para que se aleje del herido Tzimisce, su hambre podría ser peligrosa para cualquier humano que se acerque a él.

"Perezoso"
zíngaro amigo de Cadios
“Charlatán” un humano zíngaro amigo de Cadios se encarga de comprar un rebaño de animales para curara a sus amigos, pero lo tendrá que pagar con unos bienes que Cadios le había dejado para vender, y con todo el dinero que había sacado se compra varias docenas de ovejas y se paga una noche de placer con las mejores prostitutas de la ciudad. “Charlatán” y “Perezoso”, ambos amigos de Cadios,
se encargan de desangrar a los animales y despiezar los animales para que el campamento se alimente. Dragomir se alimenta y cura parte de sus agravadas heridas; Ekaterine por su parte se despierta con sangre poderosa en la boca y hambrienta se alimenta también de las tinajas con sangre animal que los zíngaros de Cadios le van trayendo. No queda un solo animal
"Morena", zíngara
vivo y con la carne de las ovejas desangradas los zíngaros hacen una fiesta asando las piezas en grandes hogueras. En la fiesta dos mujeres, una rubia y otra morena, bailan alrededor de Cadios mientras este toca el laúd magistralmente y cantando: “había tres mujeres tan gordas como el mar, que se hacían las estrechas ver y no tocar…”. Tras la juerga el Ravnos pasa lo que queda de la noche y el día con la morena, alimentando su extinta pasión carnal y usando la sangre para dar placer a la mujer y bebiendo a su vez de ella para obtener ambos un placer inimaginable.


"Rubia", zíngara
Volviendo a la guardia
El grupo tras lamerse las heridas regresa a la Capilla. Las obras parecen bastante avanzadas y ya hay lugares como el sótano y un piso superior recién construido, donde Rusticus no les permite acceder.

Sobek pregunta a Vadjanosz si pudiera hacerle con Vicisitud unos guantes hechos de las garras de los Szlachta Tzimisce, éste viendo las zarpas amputadas que el Nosferatu le entrega,  le contesta que seguramente si pueda.

Amelia, ghoul de Mara, se preocupa por la salud de los personajes y a solas con Cadios le asegura que la Capilla será inmediatamente protegida mágicamente de futuras incursiones. Lamenta el ataque y da gracias al cielo de que todos estén con vida. Cadios no pierde el tiempo para intentar ligar con ella y tras unos ingeniosos piropos Amelia le sonríe mientras se va rauda a seguir con su trabajo.


Malkav habla
Malkav es la personalidad de Jesper esta noche, y Ekaterine se presenta a él y se interesa por su sabiduría y poder. El Malkavian la arropa diciendo que con su poder la Capilla estará protegida y ellos también, Ekaterine se siente extrañamente atraída por Malkav, impresionada por su aura de Antediluviano.

Malkav, Antediluviano Malkavian
Malkav se dirige a todo el grupo...

-Mi más sincera enhorabuena... por fin os habéis liberado de esas cadenas mentales que os ataban a unos ancianos que no son más que niños enrabietados... los jóvenes sois el futuro y ahora vais a poder demostrarlo... yo a través de mis hijos os observo y estoy locamente complacido, sois los precursores de la Gehena, el fin de los días…

Debo aclararos que sé que parece contradictorio lo que os comunico ya que yo soy el más célebre y favorecido de los descendientes de Caín, pero no os equivoqueis, yo ya no soy un Antediluviano, yo ahora soy un DIOS, y como tal tengo la necesidad de que lleguéis a ser todo lo que podáis... el estancamiento social y mental es un error. No sé, estos niños a los que llamáis erróneamente Antediluvianos, ¿de dónde habrán sacado ese deseo de contrariar la existencia de los demás? ... como si pudieran hacer algo al respecto... jajajajaja.

Escuchad esto último atentamente:

“Los hijos se alzaran contra sus padres... y sus abuelos les cubrirán de regalos”



CAPITULO 15: Per Oculos II



 Per Oculos
(A través de sus ojos)

Segunda parte


Vadjanosz, Tzimisce
Palacio Arista, Dominio Tzimisce
Un rumor corre por Jerusalén, más entre los Altos Clanes, pero todo se acaba sabiendo, alguien viene... un héroe para unos, un demonio para otros ... su nombre Vadjanosz.

El tenebroso carruaje conducido por su criado y escoltado por dos soldados a caballo, se adentra en la ciudad Santa de Jerusalén. La fe de esos grandes templos con sus cúpulas y sus torres, las sinagogas orgullosas ante su Dios y las mezquitas por doquier hacen de la gran urbe un lugar inquietante y peligroso para un vampiro recién llegado. Los barrios claramente delimitados con murallas dan la sensación de ser varias ciudades independientes y unidas por una muralla exterior. Los rezos musulmanes a altas horas de la noche, los rabinitas caminando con sus pergaminos enrollados y las tabernas del barrio armenio son signos de que la ciudad de Jerusalén está más viva que nunca, a pesar de percibir como la sangre ha humedecido estas viejas piedras una y otra vez.

Se palpa una serena e inquietante calma y el aire frío corre por los callejones por los que el carruajea penas es capaz de pasar. Los soldados guían a su señor por las calles más amplias y aquí es evidente que el sistema de alcantarillado funciona correctamente, al menos no huele a meados como en otras ciudades.

El barrio Cristiano está bastante animado por la noche, sobre todo la zona de las tabernas y cerca de ella, en pleno corazón del barrio y un gran palacete ruinoso, el Palacio Arista, que antaño gozó de alta alcurnia, ahora olvidada.

Los soldados y el mayordomo se encargan de vaciar el carruaje y de acomodar todas las pertenencias de su señor. Las cuadras guardan el carro y los caballos, que ahora cenan apaciblemente tras un largo y caluroso viaje. Durante las siguientes horas los criados se adecuan el refugio para su señor de la forma más segura posible. El criado apunta a su Señor que es necesario urgentemente una reparación del palacete, aunque el sótano y las mazmorras están en mejor estado. 

Palacete Arista, Barrio Cristiano
Mientras adecentan la vivienda e instalan las pertenencias de su señor, acomodando su lugar de descanso en el emplazamiento más seguro del Dominio, Vadjanosz, dejando la espada en el refugio, conoce el barrio Cristiano fijándose en los diferentes templos, iglesias, hospitales, posadas frecuentadas por los pocos mundanos nocturnos que salen a estas horas. Es un barrio amplio y con una clara decadencia, ha vivido tiempos mejores y seguro que haber perdido la guerra contra los musulmanes no les ha ayudado a prosperar. Hay mucho potencial en este lugar, y muchas miradas curiosas hacia los extranjeros como el Tzimisce. Con una jarra de vino, otea desde las mesas más oscuras de las tabernas con su Auspex, buscando a otro Cainita.

Al no haber Príncipe, el cumplimiento de las Tradiciones queda a discreción de los vástagos de la ciudad, ya que nadie debería exigir justicia ante un quebrantamiento de las mismas. Debería haber un representante antiguo, aunque quizás hay uno por barrio, si así fuera queda a elección propia rendir respeto a uno u otro antiguo, o a ninguno de ellos, ya que ninguno asume el liderazgo claro por miedo a perder la cabeza. Las facciones mantienen una tensa calma y seguro que cada barrio limpia sus trapos sucios en secreto. La estabilidad tras la frágil tregua de Saladino y Ricardo está en entredicho ahora que ambos han muerto, pero parece reinar la paz y mantenerse el gobierno islámico.

Vadjanosz ha oído que este palacio es Dominio de un Ancillae Ventrue que lo adquirió como muestra de su poder hacia otro rival de clan. Cuando reclame el lugar hablaremos sobre el asunto, de momento el Tzimisce lo reclama como Domino propio, parece un buen sitio para descansar y pasa desapercibido.

Paseando junto a un viejo cementerio judío Vadjanosz escucha un ruido…


Sobek, Nosferatu
A la luz de la luna
A menudo Sobek ha pasado días, incluso semanas sin salir de las alcantarillas. No suele ser necesario hacerlo, incluso se puede alimentar aquí abajo. Quizás no con suculentos humanos rellenos de grasa como en la superficie, pero es increíble la cantidad de comida que se arroja por las alcantarillas, incluso para un vampiro.

Esta vez un mendigo ha caído en su dominios y mientras se despierta herido, Sobek se acerca sigiloso y se aparece enfrente del humano dejándole sin habla. Sus fauces son gigantescas, su cuerpo es enorme y sus dientes afilados como cuchillos. Solo un mordisco y la víctima sabe que va a morir. Intenta huir herido, sangra y se arrastra, grita pero nadie le escucha aquí abajo, las normas de arriba no funcionan aquí y disfrutando de la caza Sobek se alimenta del pobre diablo hasta dejarlo seco. Cuando termina, comienza a comerse el cuerpo, royendo las entrañas, desgarrando los músculos y devorando su interior, hasta dejar una cascara vacía sobre un charco de sangre sucia. Tras el horrible festín agarra el cuerpo y se lo lleva arrastrando hacia su refugio.

La luz de la luna ilumina la escena colándose por una abertura hacia el exterior. Por ella Sobek huele algo que le gusta, es una mujer, sin duda su olor es inconfundible. Con curiosidad y en sigilo la criatura sale por una alcantarilla cercana, va enfundado en una gran túnica negra con capucha, alguien la arrojó por la alcantarilla, y sin pensar mucho sigue a la mujer por la calle hasta llegar a un cementerio judío. Allí la menuda mujer deja unas flores blancas sobre una tumba reciente y es palpable que el dolor roe sus entrañas. De su boca emergen unas débiles palabras, perceptibles en el agudo oído del Nosferatu
-Doria hija mía, solo han pasado dos días y te echo de menos. Tu marido se ocupa de los niños, y yo soy ahora su madre a demás de su abuela. Descansa mientras te lloramos…- . En ese momento la mujer toca la lapida tallada con una gran estrella de David en su superficie, se levanta llorosa y se va cabizbaja.

Sobek conoce un túnel del alcantarillado que pasa cerca de ese cementerio y recuerda ver tierra filtrada por un agujero del túnel, y sus instintos primarios se encienden. Se adentra en el túnel y haciendo el agujero más grande con su fuerza descomunal, cava hasta llegar a la tumba de Doria y arrancando las tablas del ataúd se hace con el cuerpo de la mujer, aun rígido, frío y envuelto en suaves telas blancas. El Monstruo coge con delicadeza el cadáver sin alma y se lo lleva a su refugio, donde se siente seguro y tranquilo. Allí acomoda su nueva amiga muerta y la coloca junto a los dos cuerpos de mendigos que tiene sentados a una mesa. Como en una apacible reunión de viejos amigos, Sobek habla con los cuerpos, como un niño juega con sus muñecos, les pone voces, bebe con ellos, baila con la mujer, se ríe contándoles chistes y se divierte con este macabro juego que solamente se puede comprender en su mente no muerta.

Cuando termina escucha alguien cerca de sus dominios…


Gabriel, Toreador
La Hadith (La crónica)
Gabriel necesitaba aprender alguna lengua común para comunicarse en Jerusalén y el Antiguo Lasombra, Padre Paliuro Rustucci, le había puesto en contacto con  Adin Yakar, Gaón Caraíta, viejo líder sabio superviviente de la Masacre del Sukot donde el Golem arrasó con casi todo su pueblo. Adin enseña al viejo Gabriel a evolucionar su dialecto milenario en la lengua que hablaban hoy en día los judíos. Ambos aprenden el uno del otro, ya que Adin escucha las historias de Gabriel de otras cuando otras civilizaciones vivían en Jerusalén.

Después de la lección de esa noche Adin explicaba a Gabriel que pertenecía a la línea de sangre judía de un pueblo masacrado y casi extinto por la furia del Golem. Fue liberado por unos demonios de la noche que dormían en el barrio Cristiano.
También hablan sobre las culturas vecinas, como la musulmana, Hadith, así la llaman los musulmanes, literalmente, "crónica"; más exactamente. “tradición", es decir, alude a cómo obraba Mahoma, dando significado al Corán. No pueden estar más equivocado, las únicas y verdaderas crónicas y tradiciones son las escritas en la Torá por nuestros sabios y aprendidas de generación en generación por nuestros sabios. Y Gabriel aprende del sabio judío la sabiduría popular actual, que tanto ha cambiado de la que había cuando él vivía en la ciudad.
-Recuerdo- explica Adin -como empecé mi viaje de peregrinación a esta ciudad santa de
Adin Yakar, Gaón Caraíta
Jerusalén, Tanto el verano como el invierno son rigurosos en todas partes, pero el clima se suaviza en la costa y a lo largo del Jordán. Aquél invierno acumulamos intensas nevadas, llovió tanto que los helados vientos arrojaban las gotas de lluvia con tanta furia que dolía al mojarse. Vi regiones secas miserables a pesar de las lluvias. Ese verano, caminando por los profundos valles interiores hacía tanto calor que los camellos morían para acto seguido caer la temperatura acto seguido casi hasta el punto de congelación por la noche. Esa es la ira de Yahweh, castigándonos porque nos merecemos su juicio.
-

Gabriel aprende también las bases de la Teología, conocimiento de las religiones y de los Dioses.

El viejo Toreador aprendía con los humanos todo lo que había cambiado Jerusalén en 18 siglos. Era irreconocible pero familiar.

En este intercambio de historias que ocurre durante varias noches Gabriel y Adin se convierten en contactos. Para el Gaón Caraíta, Gabriel es la historia viva que le corrobora como su pueblo fue el que pobló Jerusalén desde hace milenios.


Extraños
Vadjanosz regresa de camino hacia el refugio cuando de pronto pasando por el barrio judío se encuentra con un cementerio. Tras oír un ruido, ve como una tumba se hunde ante sus ojos y un agujero enorme queda en su lugar. Le parece que algo se mueve bajo sus pies, en el alcantarillado, pero al mirar por una apertura hacia el subsuelo ve lo que parece ser una criatura enorme encapuchada, parecía tener la piel verde como la de un lagarto y llevaba un cuerpo envuelto en mortajas.

El Tzimisce intenta seguir a la criatura, pero para su tamaño es tremendamente sigilosa. Vadjanosz baja al alcantarillado y sigue al que puede ser un Nosferatu de la Estirpe. Un rato después llega a un empantanado pozo de agua turbia en movimiento, signo inequívoco de que algo grande se ha inmerso en su interior hace no mucho tiempo.

Vadjanosz, conociendo la alianza Nosferatu Tzimisce en su tierra natal, sabe que son vampiros muy útiles para los Voivoda, generalmente en trabajos de espionaje o en batallas nocturnas. El Tzimisce golpea con una piedra en el interior de la charca para llamar la atención del monstruo. Sobek saca su gran cabeza del agua, en silencio y peligrosamente cerca de la mano del Tzimisce, con la que golpeaba la piedra.

Ambos vampiros se presentan y Vadjanosz dice a Sobek venir de más allá de Bizancio. El Tzimisce pregunta al Nosferatu cuál es la estructura de poder de la Estirpe en el barrio Cristiano, donde ahora tiene su Dominio. Sobek no la conoce pero puede investigarla para el Tzimisce. Ambos cierran el trato sacando Sobek su gigantesca mano del agua y apretándola a la del Tzimisce.

Sobek va al encuentro de su Mentor, un viejo Nosferatu que se encuentra inmerso en una ciénaga subterránea. El joven Sobek pregunta por la estructura del barrio Cristiano para su recién conocido Tzimisce, y su Mentor ve una oportunidad para que el neonato saque la cabeza de las cloacas y consiga información de la superficie para él. Le asegura que el Padre Paliuro Rustucci es el Lasombra antiguo más influyente del barrio, fue Príncipe de Jerusalén y sigue vivo tras no serlo, una hazaña poco común. Al mismo tiempo le recomienda que no se presente Vadjanosz, ya que la rivalidad de ambos altos clanes no es afín y al mismo tiempo si lo hace, será una muestra de pleitesía obligada que atará al Tzimisce al destino del Lasombra y en una posición inferior, aunque a priori el Padre Paliuro tiene más posición que Vadjanosz, conocido Diabolista y rebelde allá en el norte. Por esta razón el Mentor de Sobek le explica que mejor que no sepa nada de él aquí abajo, no quiere que su sangre sirva de alimento y su alma de postre.

La noche siguiente Sobek y Vadjanosz se encuentran en el cementerio judío y el noble del norte invita a su carruaje al horrible y enorme Nosferatu. En silencio van dirección al Palacio Arista y una vez allí Sobek le da la información que ha conseguido para él. El Tzimisce agradecido ofrece Vitae al Nosferatu y este acepta pidiendo también algo para comer. Vadjanosz sorprendido le hace traer comida y su mayordomo le provee de un plato de carne cruda de camello, que Sobek devora mientras bebe la Vitae servida en cristal de Bohemia. Una  vez cómodos el Tzimisce despotrica de los Sires y se jacta de haber roto las cadenas de esclavitud. Cuenta la historia de una guerra entre los miembros de su familia vampírica de la que huyo acabando en Jerusalén. Sobek pide a Vadjanosz acompañarle en sus andanzas, a lo que el Tzimisce accede contento. El Nosferatu le habla de un grupo de Vampiros neonatos que andan metidos en varios asuntos de la Estirpe, y deciden que puede ser buena idea buscarlos para intercambiar impresiones. 


Malkav,
Personalidad de Jesper,
Malkavian
Encuentros vampíricos
Cadios, Dragomir y Malkav, la personalidad de de esta noche de Jesper, se encuentran en su refugio compartiendo los avances de sus investigaciones para los Tremere. Cuando llega Gabriel el viejo Toreador y le ponen al día en su trabajo para los Tremere. Buscan un emplazamiento adecuado para su Capilla y ya tienen varios, de los cuales uno les gusta especialmente, una vieja mezquita en pleno barrio musulmán.

Deciden ir a otro emplazamiento del que dudan, para ver si Gabriel con sus artes de Auspex pueda sacar información útil para transmitir a Mara en su informe. El lugar es la sinagoga judía. 

Una vez allí Gabriel comienza a percibir las impresiones pasadas del templo, ahora cerrado por asuntos de deudas. La visión del lugar en pleno funcionamiento, los feligreses orando y el rabino ofreciendo las lecturas de la Santa Torá, hace que el poder de la fe se manifieste en todo su esplendor, al menos en la visión de Gabriel, y esto hace que el Toreador deje de usar sus poderes mientras le recorre un escalofrío de temor por su columna.

Cadios, Ravnos
Después los cuatro vampiros deciden contactar con Amelia, la ghoul de Mara para quedar con la Tremere y ofrecerles sus avances en la búsqueda.

Amelia se lleva las primeras investigaciones del grupo y ante las suspicacias de sus compañeros, a solas con Cadios, Ravnos cuyo prestigioso Sire hace que entre todos sea el único fiable para los Tremere. La ghoul de Mara está preocupada por Inés, su contacto Tremere, no quiere que ella y Mara tengan un desencuentro, Cadios le asegura que no será así. Amelia queda con ellos en el Palacio Arista, en el barrio Cristiano, donde le expondrán sus avances para su Señora.

Se dirigen al Palacio y se percatan de que hay luz en su interior y movimiento y al llamar,
Dragomir, Tzimisce
un mayordomo extranjero, del Principado de Kiev, al noreste de Hungría. Este les pregunta a quien anunciar y así es como les anuncia en la entrada del salón .

Los soldados se ponen en guardia y se acercan a la puerta mientras el mayordomo pregunta a su Señor si espera visita y tras acceder a ella los presenta ante Vadjanosz.

Cuando entran ven un lugar cambiado desde las últimas noches que lo visitaron por otros asuntos, ahora es relativamente acogedor, y cambiado. Parece habitado, los soldados les escoltan y el mayordomo les recoge sus pertenencias y les pregunta si desean algo para beber.

Les traen Vitae y Vadjanosz se presenta, a su lado la criatura reptiliana encapuchada, la presenta como su amigo Sobek. Gabriel el Toreador le reprocha que este Domino no es suyo y pertenece a un Ventrue, Vadjanosz altivo dice haberlo reclamado como propio. Samuel es la personalidad actual de Jesper, ha salido al hablar de asuntos de Diablerie, como no. El Malkavian le dice que es de la corte de Radu. Vadjanosz dice haber roto con todo lo que tiene que ver con el clan y que no ha acabado muy bien con ellos. Cadios deambula por el refugio fijándose en todo aquello que brilla, como la bandeja de plata en la que les sirven la Vitae, y las caras copas de cristal de Bohemia. El Tzimisce le advierte que no toque nada, y el Ravnos asegura no hacerlo.

Sobek pide más carne de camello y le traen un cubo, del que Samuel pide un trozo y el Nosferatu receloso se lo da, ambos devoran la carne mirándose. Gabriel dice a Vadjanosz que en breve van a venir los Tremere para hablar con ellos en este lugar, pensaban que estaba deshabitado, y así era hace unas noches. El Tzimisce ha reclamado el Dominio como suyo y Cadios le pide que por favor no se mate con los Tremere que vienen, son socios en la actualidad. Samuel le dice que puede sacar tajada también de esto. Gabriel le explica que este es uno de los posibles emplazamientos para una capilla Tremere, ellos están buscándosela para los brujos. Vadjanosz asegura no tener problema para lidiar con los Tremere. Samuel insiste en que ellos pueden sacar tajada si no le dicen a los Tremere este emplazamiento, esto le puede interesar, pero por un precio justo, Vadjanosz le asegura que no le interesa su propuesta, sabe defenderse solo, no serán los primeros Tremere con los que “negocia”.


Amelia, ghoul de Mara
Los Tremere llaman a la puerta
Amelia, ghoul Tremere, aparece en el palacete Arista y extrañada dice recordar este lugar deshabitado, por eso habían quedado en él, para mantener la discreción. Al entrar y ver a otros vástagos, entre ellos a Vadjanosz, aunque parece no conocerle, la ghoul se disculpa y decide verse con los personajes conocidos en otro momento, pide a Cadios hablar a solas.

Enervada por la llegada de este extranjero con atuendo de ¿noble Tzimisce? Pregunta a Cadios quien es y cuando se lo confirma, que es Vadjanosz, efectivamente un Tzimisce, Amelia pregunta muy enfadada: -¿Habéis traicionado a mi señora?-  Cadios asegura que no, y que todo es una casualidad, el Palacio Arista es ahora su Dominio. Amelia pregunta si es un problema para su Sire y el Ravnos le asegura que no, mientras esta no le dé razones para el enfrentamiento. Si este emplazamiento no formará parte de los favoritos todo sería más fácil para la concordia, Amelia pregunta cómo y dónde quieren ofrecerle la información conseguida a su señora, ella sugiere una reunión en persona. Cadios sugiere que se encuentren en el lugar que ellos consideran el mejor de los encontrados, en la vieja mezquita en el barrio musulmán. Cadios pregunta si Vadjanosz puede acudir con ellos, y Amelia dice que lo decidan ellos.

Cadios explica la situación a Vadjanosz y le tras hablarlo entre todos, deciden no ofrecerle el Palacio Arista a los Tremere para no causar tensiones entre el recién conocido y Mara. Los cuatro vampiros se despiden de Vadjanosz y de Sobek y les dejan solos en el Palacio.

Vadjanosz  afirma no entender nada, y Sobek le da la idea de poder ayudarles, este es el grupo del que le habló antes, -seguro que podemos sacar algo si vamos con ellos- afirma el Nosferatu.


Eddie, el Caitiff
El Mercenario Caitiff
Deambulando por las tabernas, sin rumbo, ya que no le respalda Aisha, la Salubri que le daba cobijo en el hospital, sin que nadie lo supiera.

Cadios y Samuel se encuentran con el Caitiff que les dejó hace unas noches un regalo envenenado, nada menos que un hombre lobo que acabó matando a su amigo Yrian, antes de irse del lugar, Eddie les dijo que no era nada personal solo negocios.

Samuel se ofusca y Cadios se acerca al Caitiff poco a poco, sin actitud amenazante. Eddie se echa mano al puñal de su cinto y mira a Cadios a los ojos. –solo era un trabajo, no tenía nada en contra vuestra, lo entiendes ¿verdad?- Explica el nervioso Caitiff, esperando una excusa para saltar al cuello de Cadios. El Ravnos le dice que no quiere problemas y el Caitiff deja de agarrar el puñal y se relaja, viendo la actitud pasiva del zíngaro.     

Eddie pregunta por Aisha, la enfermera, tiene pendiente un asunto con ella y tiene que verla urgentemente. Cadios sabe que la Salubri daba cobijo secreto a otros Salubri y por lo visto a otros vampiros fugitivos. El Ravnos con mucha calle, le miente a la cara y le dice que no sabe nada de ella, cuando sabe que está muerta junto a los demás Salubri de la ciudad. Ahora Cadios, trabaja nada menos que para su asesina. El Caitiff inquieto dice que no quiere hacerla daño, pero que si la ve, que por favor le diga que Eddie le busca. Cadios asegura hacerlo y ve cómo Eddie se va desesperado por un callejón oscuro.  


El ofrecimiento Capadocio
Adam, Capadocio
Adam, Capadocio, busca a los personajes en el Palacete Arista, ya que últimamente suelen
frecuentarlo, pero se encuentra con Vadjanosz,  Tzimisce. Ambos se presentan y charlan, al tener  claro que el Tzimisce es conocido de los personajes, el Capadocio pide encontrarse con estos para ofrecerles información útil a cerca de su actual ocupación. 

Vadjanosz y Sobek propician un encuentro con el Capadocio y Gabriel invita a Vadjanosz al encuentro con el Capadocio. Ya con Adam, este ofrece un nuevo emplazamiento para la futura Capilla Tremere, una profunda cámara subterránea bajo la sinagoga Tiféret Israel, un laberinto de cámaras y pasadizos protege la zona; él mismo mora en una cámara cercana. Ofrece la posibilidad a los Tremere de consultar su biblioteca cuando lo necesiten, ya que como ha dicho está situada en una de esas cámaras bajo el templo. Parece ser que Adam ya se fía ciegamente de Mara, ahora que es su Mentora, tanto como para ofrecerle un lugar cercano de su biblioteca, el complemento perfecto para una Capilla Tremere.

Samuel,
Personalidad de Jesper,
Malkavian
Samuel, el Malkavian, le recuerda a Adam si le ha investigado el enigmático plano que le dejó, el de la tumba de Malkav, en el que tras él hay una escritura que solo se ve a la luz de la luna. El Capadocio le responde afirmativamente y le da la receta, tinta invisible hecha con agua, limón y un ingrediente muy poco común, sangre de hada. Adam le devuelve el plano a Samuel y este le agradece el favor.

Antes de despedirse de Adam, Sobek le pregunta si a su Sire no le importa que Mara sea su Mentora, a lo que el Capadocio responde que no solo no le importa, si no que va a compaginar la investigación que hace para él con el aprendizaje con Mara. 

Una vez a solas Cadios ofrece a Adam un negocio en el que serian socios, el Ravnos le trae escritos antiguos y tomos bíblicos y él los vende a quien pueda interesarles, repartiéndose las ganancias entre ambos. El Capadocio acepta la empresa y pide a Cadios que se encarguen del trabajo los ghouls de ambos. Un apretón de manos sella el pacto.


Y'ha-nthlei, Mentor de Sobek
Continuando con la investigación
Mientras los personajes debaten sobre la opción de ofrecerle a Mara este nuevo lugar descubierto por Adam, Sobek decide visitar a  Y´ha-nthleia, su Mentor,  y preguntarle si las catacumbas bajo el barrio judío son Dominio de algún Nosferatu. Este le afirma que en esos laberintos vive algún miembro de su clan, no puede concretarle, los Dominios son asuntos muy personales para los Nosferatu, y le comenta que no le parece buena idea que los Tremere se instalen en esa zona bajo tierra, los Nosferatu se sentirán invadidos y seguro que acabará habiendo problemas.

Con esta información Sobek vuelve donde el grupo discute y les pide que no ofrezcan este lugar bajo el barrio judío a los Tremere, porque va a causar problemas a los Nosferatu de la zona. Samuel recuerda lo que hacen los Tremere con los Nosferatu, entre otros, en su Transilvania natal, los utilizan como base para hacer sus gárgolas, si los Tremere se instalan allí abajo podrían disponer de víctimas Nosferatu para hacer un ejército de gárgolas. El Malkavian pone encima de la mesa la posibilidad de que Adam esté conspirando para que la Capilla sea suya. El grupo acaba sospechando de Adam el Capadocio. Tras esto Sobek aprovecha los restos de una caza humana para hacerse un perchero en su refugio.

Cadios invita a Vadjanosz al encuentro con Mara, para defender en persona su Dominio, mientras ellos argumentan sus investigaciones. Tras esto el Ravnos decide dormir este día en la acampada de la Kumpañia, fuera de la ciudad y antes de dormir les cuenta la leyenda de Vadjanosz el héroe Tzimisce rebelde antes llamado Jaroslav. Una historia que es más conocida en las altas esferas de los nobles vampiros, pero que ha llegado a sus odios igualmente y ahora descubre el pueblo zíngaro también. 

Gabriel, Samuel y Vadjanosz deciden ir a la mezquita abandonada para revisar el lugar antes del encuentro allí con Mara. El emplazamiento está entre callejuelas, está en un sitio oscuro y perdido del barrio musulmán. El edificio es un templo olvidado que pasa desapercibido en este tenebroso lugar. Dentro está oscuro, lleno de polvo y telarañas, el lugar parece abandonado, las paredes ennegrecidas y huele a quemado pero parece que la estructura es recia y sin grietas, sin duda fue bien construida en el pasado.

Buscan en su interior y no encuentran nada relevante, un gran sótano bajo la estructura principal y una alcantarilla en él, por donde se puede escapar en caso de necesidad. Gabriel con su poder de Auspex de Psicometría, toca diferentes lugares de este lúgubre y húmedo sótano, parece que las emociones se hayan quedado impregnadas en sus negras paredes. Y efectivamente así es, los flashbacks le llevan a vivir un capitulo atroz del pasado, ocurrido durante las semanas sangrientas de la primera Cruzada, hace ya casi cien años, cuando los Cruzados Cristianos arrasaron Jerusalén. La muerte y la destrucción azotaron una vez más esta ciudad santa. En este lugar concretamente fueron encerradas decenas de familias musulmanas para después ser quemadas vivas. La mezquita fue como un horno del diablo que coció a fuego lento a sus pobres víctimas entre gritos de desesperación hasta su agónica muerte. Este impactante suceso deja en shock a Gabriel y para defenderse su mente adquiere un terror a todo aquello que tenga que ver con la Tierra Santa y la fe, ya que la Bestia del interior del Toreador sabe que la muerte acecha tras estos lugares santificados. Gabriel regresa al mundo actual y con sus pensamientos en este horrible suceso, comienza a huir aterrado del sótano cuando Vadjanosz utiliza su Hechicería Koldunica de la Tierra, para que la piedra bajo sus pies se comporte como una marea maleable y viva que apresa al Toreador antes de que salga del lugar, envolviéndolo de piedra y tierra hasta la cintura e inmovilizando al aterrorizado Gabriel, mientras grita de agonía. El Tzimisce no quiere que llame la atención a gritos por el barrio musulmán, eso podría atraer curiosas miradas indeseadas hacia ellos y sus nocturnas actividades. Samuel le tapa la boca con un trozo de sus vestimentas mientras se relame pensando en la sabrosa Vitae de Gabriel.

Mientras tanto, Cadios, lleva a Dragomir a robar un caballo, algo que el Tzimisce deseaba desde que llegó a la ciudad. No le cuesta demasiado y el Ravnos afana de buena gana uno de unas cuadras cercanas. Con el equino inquieto ante la presencia no muerta de ambos vampiros Dragomir habla con él con su Disciplina de Animalismo y lo calma, después le da sangre convirtiéndolo en su ghoul, ahora el animal se siente atado a su amo, además de tener una fuerza y aguante descomunal frente a sus iguales. Dragomir lleva al caballo a las caballerizas del refugio comunal, están en ruinas, pero podrán hacer su labor siempre que el animal no quiera escapar y ahora que se siente vinculado al Tzimisce, no se le pasa por la cabeza hacer tal cosa.


La mezquita abandonada
La Mezquita
Con las alternativas ya investigadas por los personajes, esta noche deben ir a la antigua mezquita en el barrio musulmán, donde le explicarán a Mara los resultados de su investigación y sus impresiones personales, como habían quedado con la Tremere hace unas noches.

Sobek llega comiéndose las vísceras de una reciente caza humana, de la que también se ha llevado su brazo, que lo guarda celosamente, quien sabe con qué fin.

Mara se encuentra en el interior de la mezquita escoltada por su gárgola Rusticus, por Tobit su soldado y por Amelia su ayudante. Sobek, curioso,  pregunta a Rusticus si es una gárgola, mientras éste pétreo, no responde, ni siquiera le mira.

Tras unos instantes de tensión ante su desconfianza por los desconocidos. Cadios
Mara, Regente Tremere
presenta a Vadjanosz, Tzimisce propietario del Dominio del Palacete Arista. El Tzimisce se presenta mientras Mara no parece inmutarse al saber su clan. Sobek el Nosferatu, se presenta como guía de Vadjanosz. Gabriel se presenta como Toreador, y Samuel como Malkavian, ya que la Tremere conoció a otra personalidad de Jesper. Mara cuestiona porqué los nuevos están al tanto de estos acontecimientos y Cadios le da las explicaciones pertinentes convenciéndola de que son de fiar, jugándosela en realidad, porque no les conoce mucho, pero fiándose de sus instintos de Ravnos y de la suerte. 

El grupo procede a explicar las cualidades de cada lugar con sus pros y contras. Mara pensativa escucha la opinión de todos los presentes, incluidos los recién llegados.

Cadios defiende este emplazamiento, por eso han quedado aquí, y explica que la sinagoga judía también es un emplazamiento aconsejable, ya que los judíos Caraítas ya tuvieron tratos con los Tremere en el pasado y son sabios cosa que los Brujos agradecerán. Mara corrige al Ravnos, explicándole que los Caraítas sufrieron la masacre del Sukot, ocasionada por el Golem en la que su clan estuvo involucrada, esto hace que los judíos vean con recelo a los Tremere, asunto que no es nada alentador si van a ser vecinos. Mejor elegir otro lugar. 

Samuel explica que esta mezquita es la mejor opción por los detalles que le han facilitado.

Gabriel cree que este es un lugar adecuado, pero también cree que el Palacete Arista es un buen lugar, lo único que Vadjanosz es un Tzimisce testarudo, asegura mientras le mira.

Dragomir, escueto responde: este lugar. Mara le mira pensativa.

Vadjanosz dice haber venido solamente para disuadirle de elegir el Palacete Arista, por lo demás le da igual donde construya su Capilla.

Mara mira a Sobek y le dice que su opinión también es importante y el Nosferatu le dice: –este lugar es bonito si- y mientras saca el brazo amputado de debajo de su túnica y lo coloca en una pared cercana apunta –habría que decorarlo- Mara le mira incrédula y el Nosferatu no sabe que ha hecho mal, simplemente le ha pedido su opinión y él se la ha dado.

Cadios explica a la Tremere que si necesita materiales para la reconstrucción del lugar, una vez elegido, él puede ponerle en contacto con constructores y mercaderes que le pueden elegir los mejores al mejor precio. Mara le agradece el detalle, son asuntos mundanos de los que se tendrá que encargar, y los pondrá en manos de Amelia; El Ravnos puede tratarlos con ella. Vadjanosz apunta sarcásticamente mientras hablan: -parecéis mercaderes, sin duda este es el mejor sitio para comerciar…- Ni Mara ni Cadios se ofenden por el comentario.

Rusticus, Gárgola de Mara
Esta mezquita donde se encuentran ahora, parece ser la más valorada por el grupo y tras pensarlo detenidamente, Mara elige este lugar como futura Capilla Tremere. Asegura haber tenido en cuenta sus recomendaciones, les agradece el trabajo y les recuerda que el trato que tienen llegará a su fin en el momento en el que la Capilla se inaugure oficialmente. Su mano sigue abierta para una alianza una vez termine esta empresa. Está muy contenta con su trabajo y extiende la invitación a los recién llegados. Si les interesa entrar les pide que hablen con Amelia que les explicará los términos del acuerdo, también se lo pueden explicar sus compañeros, ellos lo están viviendo en primera persona.

Vadjanosz, explica que no será él el que pierda una posibilidad de alianza en tierra extraña. Mara sorprendida por su respuesta, valora su coraje y afirma tener su mano tendida para afianzar la alianza aunque sea con un Tzimisce. Al parecer no conoce a Vadjanosz o no le importa su oscura reputación.

Mara enviará a los suyos a terminar el trabajo, pondrá a Amelia al mando, junto a Tobit, su soldado, y pedirá a Inés Arista, la Tremere, que la ayude a poner la Capilla en marcha, ocupándose la misma Mara de los contactos con otros Tremere, dejando claro que no desea una inauguración pública, ni invitará a ningún Tremere externo por su seguridad, aun no está afianzado el lugar y no quiere poner en peligro su reciente relación con los personajes. Toda la maquinaria Tremere de Jerusalén se pone en funcionamiento, ghouls, contactos, recursos, influencia, y Gárgola aúnan su trabajo para llevar a cabo la implantación de la primera capilla Tremere de Jerusalén. Los personajes se ocuparán de la protección del emplazamiento elegido mientras se reconstruye hasta la noche de su inauguración, como ha apuntado Mara.  

Mara explica a los personajes que si se les ocurre como ayudar, les dejará hacerlo sin pega alguna, es lo menos que pude hacer como agradecimiento por su eficiente labor. Si tienen alguna sugerencia de cómo podrían ayudarla o piensan en algún puesto como “Guardianes de la Capilla”, “Salvadores de lo Sagrado” o “Cazadores de Reliquias”, ella está dispuesta a pensar si es viable y si lo es, poner la empresa en marcha. No sería el primer grupo de aliados que ponen a su disposición su espada o sus habilidades al servicio del Clan Tremere. Si los personajes quieren ayudar serán bienvenidos. 

Cadios al terminar la reunión, en un lugar apartado le dice a Amelia haberse ganado un beso y  la ghoul Tremere ignora las palabras del Ravnos y lo rehuye con eficacia.


Primeros pasos
Vadjanosz se va de caza y su víctima, un mendigo, acaba convertido en una lustrosa silla de carne, piel y huesos para su nuevo refugio, su dominio de la Vicisitud se acerca al de sus maestros Tzimsice.

El resto de vampiros se ponen manos a la obra para proteger el lugar de posibles dificultades, Dragomir vigila la entrada desde dentro, Cadios consigue materiales para que Gabriel haga en la puerta, una trampa que les alerte si alguien entra sin su consentimiento, algo muy sencillo, unos clavos haciendo ruido sobre metal cuando la puerta se abra.

Sobek pone encima de la mesa el problema Assamita, ya que se encuentran en el barrio
Alice,
Peresonalidad de Jesper, 
Malkavian 
musulmán de Jerusalén. Hablando llegan a la conclusión de que Mara ha tenido que tener en cuenta ese detalle antes de elegir este emplazamiento y que sera ella la que solucione ese asunto.

Alice, la personalidad actual de Jesper el Malkavian, va en busca de un par de hombres que les sirvan de alimento llegado el caso de necesidad, no le resulta muy difícil, ya que con su atractivo aspecto solo tiene que engatusarlos en una de las muchas tabernas de la ciudad. Dicho y hecho, viene a la mezquita con dos hombres de los cuales todos los presentes beben sin desangrarlos, y aun con vida los deja en un callejón para que se recuperen, después serán sus frágiles mentes las que se enfrenten a lo sucedido y si lo cuentan seguramente no les crean o algo peor.


Szlachta
El ataque del Szlachta
La primera noche mientras vigilan la futura Capilla, los seis vástagos se encuentran en su interior debatiendo su situación actual y protegiendo el lugar, y algo está a punto de suceder. Todo empieza en el momento de que el sexto sentido de Gabriel le alerta del peligro, un ser esperpéntico se acerca decidido por la puerta principal, la trampa hecha por el Toreador alerta al resto, un intruso irrumpe en el lugar, es un monstruo horrible como salido del infierno, mide casi tres metros, no parece tener ojos, tiene unos enormes cuernos, unas peligrosas fauces y lleva una vestimenta tribal con talismanes, anillos y pulseras de otra cultura pagana y una peste a carne cruda viene con él. El ser grita  amenazante con sus fauces abiertas y está dispuesto a destruir todo lo que se le ponga por delante. Decidido, enviste violentamente con su cornamenta en dirección a los personajes, mientras de su garganta un rugido gutural rompe la noche y resuena en el eco de la mezquita.

Zulo de Vadjanosz
Cadios, el Ravnos con su Quimerismo,  crea una ilusión para que el monstruo vea unos pájaros que le molestan y le pican la cabeza, a modo de distracción. Pero parece no afectarle, su mente no debe regir de forma normal y sus ilusiones requieren que el que las perciba, al menos entienda lo que ve.

Alice la Malkavian y Vadjanosz el Tzimisce, se transforman en la forma de Zulo Demoníaco, Disciplina inequívoca de los vampiros del clan Tzimisce, por la cual su cuerpo crece y se transforma en un peligroso y horripilante demonio aparentemente salido del infierno.

Dragomir, el soldado Tzimisce, con su espada de Damasco en su mano diestra, se queda completamente paralizado y no es capaz de racionar el ataque, su cerebro no es capaz de asimilar la criatura que acaba de aparecer, no sabe que hacer y esto inmoviliza al vampiro dejándole a la merced del Destino.

Sobek, el gran Nosferatu, se abalanza sobre el engendro embistiéndole y haciendo que sus cuerpos choquen de manera violenta como lo harían dos Titanes. Sobek le apresa inmovilizándolo, para después arrancarle al monstruo un brazo y parte del pecho, de un mordisco poderosisimo con sus fauces desencajadas y
Zulo de Alice
sus innumerables colmillos afilados como cuchillas.

Alice ya transformada en Zulo, con cuidado de no dañar a Sobek, canaliza un ataque hacia la cabeza del monstruo clavándole uno de los afilados cuernos de su codo en su parte superior.

El enemigo intenta morder a Sobek, pero la fuerza descomunal del Nosferatu lo ha inmovilizado y no pude más que dar dentelladas al aire que no dañan a su captor.

Gabriel, el Toreador, con una de las legendarias espadas forjadas por él mismo hace siglos, desjarreta al monstruo por detrás, con un certero golpe de abajo arriba, partiéndolo por la mitad y salpicando todo con la roja sangre del engendro.



Después del ataque
Cadios desde la puerta se da cuenta de que son vigilados, todos son conscientes de esto y poco después la sensación desaparece. Alguien ha visto lo ocurrido desde las alturas de los tejados del barrio musulmán.

Vadjanosz observa el cuerpo y sin duda es un Szlachta, ha visto muchos en las guerras de
Bogdan, Tzimsice
sus tierras. Son ghouls Tzimisce usados como soldados, guardaespaldas y centinelas. Los llaman Szlachta o gente acomodada, por el mejor trato que reciben sobre otros ghouls, pero nunca como a un vampiro. Pueden ser humanos o animales. Son guerreros, y el clan usa la Vicisitud para fortalecerles. Los huesos son hechos espinas o placas, la piel y la grasa son quitados de un sitio y puesto en otro más adecuado y la cara deformada en una máscara horrorosa para intimidar.  Algunos son usados como exploradores, hipertrofiándolos o alterando sus órganos sensoriales. Estos experimentos tienen éxitos pocas veces lo que ha dejado a varios Szlachta enfermos o permanentemente tullidos.
  
Cadios se queda con todo lo que brilla de la criatura y Gabriel utiliza la Psicometría para ver quien ha creado a este engendro. Ve la escena de cómo un ser igual de horripilante o más que él, está moldeando la carne de varios cuerpos humanos, con los que construye un monstruo humanoide, tiene en cuenta hasta el último detalle, cada cicatriz, cada tatuaje, cada apéndice. El Toreador describe al demonio con rasgos acuáticos y ninguno de los presentes parece reconocerlo, después tiran los restos del gran Szlachta por la alcantarilla.

Sobek se lleva a su refugio, la lanza del monstruo, un palo largo y afilado y su cabeza
Klaus,
Personalidad de Jesper,
Malkavian
partida por la mitad, que cose como puede para adornar sus macabros aposentos.

Cadios se fija en un talismán que llevaba el Szlachta y ve que tiene una marca, como una especie de runa tribal o una inicial en algún idioma innombrable que Vadjanosz no reconoce.

Sobek regresa y rastrea los alrededores del lugar del ataque buscando el lugar de origen del  Szlachta y parece venir del barrio armenio, en él Klaus, la actual personalidad de Jesper pregunta por las calles por si hubiera habido desapariciones de gente, pero es algo tan común que su investigación no le lleva a ningún sitio.

Inés Arista, Tremere
Cadios propone a sus compañeros recurrir a Inés Arista, la Tremere, quizás ella sepa quien les ha podido atacar,  mientras Gabriel repara la puerta destrozada por el Szlachta. Cadios y Vadjanosz van en busca de Inés y se encuentran con ella en un lugar  secreto. Cadios presenta a Vadjanosz y después le enseñan el talismán que llevaba el atacante. Ésta les dice que ese símbolo pertenece a algún principado del norte de Hungría, pero no puede darles más información.

Cadios lleva a Vadjanosz ante Almagor, su contacto Nosferatu, se lo presenta y le cuenta su leyenda, éste no lo conocía y piensa que solo un Ravnos puede ser tan temeroso para rodearse de vampiros tan infames como Vadjanosz. El Nosferatu no sabe nada del talismán que le enseña Cadios y el Ravnos aprovecha para alertarle de que el Caitiff Eddie, busca a Aisha, la Salubri asesinada por los Tremere. Cadios también le cuenta el reciente ataque del  Szlachta y que trabajan puntualmente para los Tremere. Se despiden y el Ravnos le pide que cualquier asunto
El Guardian,
Ghoul de Inés
Tremere o Tzimisce que llegue a sus oídos se lo haga llegar lo antes posible, Almagor asiente y se esconde en la oscuridad de las cloacas, ahí abajo se siente seguro.

Cadios esta vez a solas decide ir a hablar con Amelia, la ghoul de Mara, y le enseña el talismán que portaba el Szlachta. Ésta lo reconoce, es de Bogdan, Primogénito de Janosz, del Principado de Kiev. Cadios sabe que de este reino proviene Vadjanosz y cree que el atacante puede estar emparentado con él. El Ravnos piensa que Vadjanosz se lo ha podido ocultar, y antes de irse vuelve a tirar los tejos a Amelia, ésta le sonríe, pero es lo único que consigue de la ghoul de Mara.


Klaus, la personalidad que ahora habita el cuerpo de Jesper, intenta sacar información de
Almagor, Nosferatu
los espíritus que puedan poblar el mundo de los muertos en este lugar, la mezquita y futura Capilla. Contacta con el más allá y consigue percibir sentimientos de un gran pesar, una impotente ira, ansias de venganza, gritos moribundos y desesperación absoluta, de decenas de espectros que ya no tienen conciencia, pero que una vez fueron humanos. Klaus abrumado por todas estas voces y emociones, queda paralizado y pensativo y Nicolás el Caníbal, posee el cuerpo de Jesper tras esta traumática experiencia.

Cadios regresa a la mezquita y delante de todos los vampiros llama mentiroso a Vadjanosz.

Nicolás,
Personalidad de Jesper,
Malkavian
El Tzimisce curioso, mira al Ravnos, y este enseña el talismán que le arrebató al Szlachta que les atacó, Cadios acusa a Bogdan familiar de Vadjanosz de perpetrar el ataque, Vadjanosz no lo había reconocido, nunca prestó atención a los distintivos de su odioso tío vampírico Bogdan, no es extraño haberlo olvidado.

Las  , noches siguientes comienzan las obras de los preparativos para la nueva Capilla Tremere en la mezquita, y lo hacen de forma discreta y continua. Mientras tanto se preguntan por qué Bogdan les había atacado, ¿por ser Tzimisce atacando los intereses de los Tremere en Jerusalén? o ¿había alguna razón más?, es sabido de la tormentosa relación de Vadjanosz con su familia, o eso se cuenta...