Nuevo Personaje: Dragomir de Mulbach, Tzimisce

La vida humana
Nací en Mulbach, fui el hijo único de una familia que vivía en un pueblo y el padre de familia era soldado, Dragomir le gustaría ser como su padre y a escondidas le gusta ver sus entrenamientos imitando sus habilidades de combate utilizando un palo a modo espada.

También le gusta pasear por el bosque y observar los animales, le gustaban en especial los zorros debido a su astucia y sigilo.Un día en su pueblo hay una incursión húngara y arrasó todo prendiéndolo fuego a todo y matando a todo aquel que se cruzara en su camino,  quemando todo y llevándose a los niños como prisioneros.

Dragomir es atado y llevado junto a los demás prisioneros en una caravana sin saber sus destinos, pero consigue escapar cortando las cuerdas que le ataban con una daga y juró vengar a su familia y a su pueblo algún día.
Sobrevivía en el bosque solo hasta que se tropezó con un grupo de asaltadores de caminos que a pesar de ser muy fieros le acogieron y cuidaron de él y aprendió su oficio, convirtiéndose en compañeros de asaltos y de robos e incursiones, vendiendo joyas e información de sus botines.
Las Armas preferidas de Dragomir eran la espada la lanza y siempre un buen escudo a mano.

Dragomir de Mulbach


Por ejemplo llegaron a entrar incluso a entrar en un palacio fuertemente custodiado haciéndose pasar por otros nobles que pidieron amablemente un techo para pasar la noche y al día siguiente ya habían desaparecido junto a la mayoría de objetos de valor.

También hubo otras misiones que realizaron con métodos menos ortodoxos; una de ellas asaltaron unas caravanas matando a todos sus ocupantes y guardianes que las custodiaban, dejando a uno solo vivo para que informara a su señor que a cambio de una gran suma de dinero devolverían a su dueño dichas caravanas, pero al ver en su interior la gran cantidad de oro y de armas que había, más de lo que se pensaban, triplicaron su precio.

Entre sus aventuras conoció a Miruna, la que pasaría a ser su esposa y se la llevaría con ella junto a sus compañeros asaltadores.

Este tipo de vida hizo que poco a poco fuera olvidando esos malos recuerdos de lo que le pasó a su familia y al pueblo de donde procedía, hasta que la tragedia volvió a irrumpir en su vida; una de sus incursiones fueron a un pueblo del que escucharon rumores que en una mansión había una gran cantidad de riquezas tanto de joyas como de ropas, resultó que ese sitio estaba mejor defendido de lo esperado y acabaron siendo descubiertos y lucharon por sus vidas. El combate fue muy salvaje causando toda clase de destrozos, causando incluso un incendio, esto hizo que a la mente en trance de Dragomir le trajera un terrible recuerdo; el de su pueblo ardiendo y su familia muerta por el ataque de tropas húngaras cuando solo era un niño.

Este recuerdo hizo que la furia de Dragomir se descontrolara atacando ciegamente a todo quien se interpusiera delante, en cuanto vio que se quedó solo en uno de los pasillos vio la catástrofe que él solo había provocado; no solo había matado a los soldados que defendían esa mansión, sino que también a sus propios compañeros que en aquel momento combatían junto a él, pero lo peor de todo fue darse cuenta que su amada Miruna había muerto bajo el filo de su espada, tal hecho ya le acabó de trastornar y aunque le dejó de piedra, tuvo la suficiente fuerza para aprovechar la confusión que reinaba en ese momento y poder escapar con vida de allí, pero con otro terrible recuerdo que llevar a su memoria.

Tras el terrible acontecimiento que vivió recientemente estuvo varios días en shock pensando en lo que había hecho, sin moverse de su sitio, perdido en el bosque donde nadie le encontrara, cuando medianamente se recuperó mentalmente recapacitó y volvieron sus ganas de venganza hacia quienes acabaron con su familia pero esta vez con la mente de un trastornado, se ganó la vida como mercenario combatiendo en batallas entre rumanos y húngaros, también eliminando objetivos por encargo y a su vez decidió buscar pistas sobre quiénes fueron los culpables del ataque a su pueblo y vengar su muerte no sin antes saber los motivos que les llevaron a hacer semejante atrocidad.
Las pistas que fue consiguiendo unas veces mediante palabras y otras mediante el afilado acero le llevó a viajar a varios lugares como por ejemplo en las cruzadas y en varios lugares más aunque su obsesión era la de venganza.
Una vez que consiga lograr su venganza quiere dejar las armas y llevar una vida tranquila con sus riquezas ganadas como mercenario.

Descubrió que el motivo que movió a los guerreros húngaros a arrasar a su pueblo y a su familia fue que allí la mayoría de los habitantes, incluido su padre; pertenecían a una orden secreta que se dedicaban al sabotaje contra el ejército húngaro y que uno de sus hombres, por dinero, reveló el secreto de la existencia de esta organización, aunque después los húngaros le condenaron a muerte por pertenencia a pesar de su colaboración


La Venganza
Asesinaron a todo mi pueblo solo porque mi padre pertenecía a esa orden secreta que se dedicaba a sabotear al Imperio Húngaro, nuestros captores. Fue una muestra de crueldad como ejemplo para que nadie se atreviera a seguir sus pasos.

Soy Transilvano, y un Transilvano nunca se rinde.

Buscando indicios de los asesinos de mi poblado regresé a Mulbach, mi lugar de origen. Llegué allí sustentándome de trabajos esporádicos de mercenario y algún asalto puntual a algún noble húngaro turco de la zona.

Todo estaba muy cambiado, el nuevo señor del dominio había reconstruido todo y se había encargado de levantar una gran empalizada para proteger a mi pueblo del Turco. Mulbach volvía a vivir, pero ya no eran mis parientes quien lo poblaban.
Húngaros magiares y alemanes germanos habían robado las tierras de mis antepasados y vivían en ellas ahora como si nada hubiera pasado.
Mis investigaciones me llevaron a la morada del Voivoda de la región. Un oscuro y cruel ser al que todos temían. Estaba más cerca que nunca de lograr llevar a cabo mi venganza. Este maldito Voivoda Húngaro moriría pronto.

Me di cuenta que las noches eran muy activas en su fortaleza y sin embargo por el día todo se calmaba bastante refugiándose la mayoría en el interior de la fortaleza, así que decidí atacar al amanecer.

Armado con mi espada mi escudo y mi lanza de mano a la espalda,  me adentré en su fortaleza en plenos Cárpatos por las cloacas, ningún sitio es inexpugnable y todos cagan, incluso los nobles.  Sortee a varios de sus monstruosos y desfigurados soldados hasta llegar a sus aposentos. Algunos de ellos eran horripilantes, les faltaban miembros o tenían de sobra alguna pierna o brazo. Ninguno tenía boca, todos ellos la tenían como fundida en carne, como si se la hubieran tapado con la arcilla que nos hizo Dios a todos. Sus calabozos estaban llenos de personas torturadas que gritaban y suplicaban la muerte y había cientos de ellos ahí abajo. Tuve que pasar a cuchillo a varios guardianes que lo protegían en un extraño calabozo bajo tierra. ¿Esa era la manera de descansar que tenía este bastardo? ¿De día y bajo tierra como las alimañas?

Llegué a unos aposentos subterráneos ricamente decorados, y en el centro había un cajón labrado con extraños símbolos del tamaño de 3 hombres. No había señales de vida cercana y dentro de la cajón no se oía nada… parecía ¿un sarcófago? ¿Qué clase de ser duerme en un sarcófago? Intenté abrir la caja por todos los medios, parecía abrirse por dentro…

De pronto un sonido sordo y se abrió desde dentro y de él salió un hombrecillo pequeño y con rasgos bellísimos rozando lo inhumano. El terror me paralizó de tal forma que solté mi espada y escudo y solo pude agarrar fuertemente mi lanza. El hombre iba vestido con una túnica negra con bordados carmesí y en lugar de pelo parecía tener ¿púas de erizo? Sus ojos rosáceos se clavaron en mí y saque fuerzas de algún lugar desconocido para abalanzarme sobre él y clavarle mi lanza en el pecho con todas mis fuerzas.

No salió una gota de sangre y apreté con toda mi alma recordando que esta era mi razón de vivir, la venganza. Él había matado a mis seres queridos y a todo mi pueblo, y los niños que habían sobrevivido ahora serian esclavos o siervos suyos.

Su cara era de sorpresa y de terror. De alguna manera seguía vivo, empalado por el corazón pero ¿vivo? Me miraba con esos ojos rosáceos y una expresión de odio que nunca olvidaré. Esos ojos parecían haber vivido cientos de vidas.

En ese momento recordé un viejo cuento que me contaba mi abuela para dormir, hablaba de los demonios de la noche y de cómo el fuego purificador los devolvía al infierno. Improvisé una antorcha con una pata de silla y unas cortinas y prendí fuego a ese cabrón. Empezó a gritar mientas se consumía por las llamas. Me quedé hasta que vi cómo se transformaba en cenizas, ardiendo de una forma rauda como el papel de fumar.

Hui de la fortaleza en llamas mientras escuchaba los gritos de los prisioneros muriendo calcinados vivos. Al menos esas pobres almas descansarían de una vez por todas.

Luche contra sus monstruos para salvar mi vida, aunque mi objetivo de venganza ya había sido saciada y si moría no me importaba demasiado, regresaría a los brazos de mi amada Miruna que me estaría esperando en el más allá, sea donde fuera que estuviera.


El Abrazo a las Tinieblas
Me oculte en el bosque en cuevas y madrigueras ya que los soldados del Voivoda me buscaban por todos lados por haber matado a su Señor. Hui durante semanas y me adentré en los peligrosos Cárpatos por no haber salida alguna.

Sire Tzimisce de Dragomir
En una cueva del interior de estas mágicas montañas fue donde morí.
Una noche desperté y una criatura de color blanco con ojos azules me estaba observando. Era algo terrorífico, seguro que estaba teniendo una pesadilla, no podía haber nada tan horrible.  Empuñe mi espada y él se rio. Vestía una armadura negra de caballero y tenía una espada enfundada del tamaño de un hombre.

Hablo en mi idioma mientras yo veía cómo podía escapar de ese horrible ser.
"Dragomir de Mulbach hijo de soldado y de la madre Transilvania.
No eres consciente de lo que has hecho, humano.
Y tampoco eres consciente de las repercusiones de tus actos.”
Dijo mientras sonreía.
“No te deseo mal, al contrario he de felicitarte por tu gesta.”
Extendió su mano para que me incorporara y cuando me puse de pie, me di cuenta de lo alto que era ese extraño ser. Por su forma de hablar parecía de noble cuna, pero en su escudo había un Dragón, no reconocí su casa noble.
Siguió hablando:
“El Voivoda que has matado era mi enemigo desde hace siglos. Y por este buen acto voy a recompensarte…con la vida eterna”
Su boca se abrió imposiblemente y sus colmillos de animal se clavaron en mi cuello.

Sentí el placer más sublime que había sentido jamás mientras ese ser bebía mi esencia. No podía moverme, estaba paralizado. Notaba que me moría y que mi alma abandonaba mi cuerpo. Todo se tornó en sombras y fallecí aquella noche, en aquella fría cueva de los Cárpatos.

Cuando desperté mi cuerpo estaba dolorido y tenía un ansia que no me dejaba pensar con claridad. Me reflejé en un charco de agua y vi mis colmillos como los de un animal salvaje. Ese monstruo me había convertido en algo inhumano…

Salí al exterior y no recuerdo bien las siguientes noches, solo sé que sacie mi sed de sangre con animales y alimañas de la montaña.

Tuve que ocultarme de la luz solar en una madriguera  de zorro ya que la luz solar me quemó como el mismísimo infierno, me prendió fuego y casi muero aquella misma noche. De no ser por la nieve de los Cárpatos ahora mismo estaría criando malvas.

Poco a poco fui aprendiendo en que me había convertido. Era un ser del que mi abuela me había hablado en los cuentos que se inventaba en las frías noches de Mulbach:

“Los Vampiros, son los señores de la Noche, siempre lo han sido, criaturas inmortales, malditos y con poderes de la oscuridad. En su sociedad oculta se alimentan de nosotros lo humanos como si fuéramos ganado. Nos utilizan para sus campañas y formamos parte de sus legiones hasta que ellos quieran emplearnos para sus oscuras maquinaciones y guerras. A pesar de su inmortalidad, pueden morir. Solo el fuego purificador, la luz del sol, y la decapitación. Las estacas en el corazón los inmovilizan y temen los objetos y las personas con fe. Los Tzimisce, son el clan de Vampiros que dominan Transilvania  y arrastran a los hombres a luchar entre ellos por el poder de la tierra, para ellos solo somos carne maleable en sus manos…”

Ahora sé que no eran cuentos inventados.

Desde entonces he vivido de noche, aprendiendo a sobrevivir, interactuando poco con los humanos.

Aprendiendo a usar mis disciplinas de Vampiro Tzimisce y pasando de puntillas por las ciudades, que sin duda están atestadas de vampiros como yo.
He conseguido viajar y ocultarme de los ojos de los hombres, bebiendo de ellos cuando lo necesito, y siempre intento que si uno tiene que morir sea alguien que se lo merezca.

No llamo la atención aunque creo que ha llegado el momento de presentarme a la sociedad vampira, la misma que me ha dado la inmortalidad. Ya que mi creador no se molestó en explicarme como debía emplear mi inmortalidad y si no es por mi capacidad para la supervivencia ahora estaría muerto sin duda.

Mis pasos me han traído a Jerusalén, ciudad sagrada regida por los putos Musulmanes y actualmente en tregua tras la tercera Cruzada de Ricardo corazón de León con Saladino. Dicen las malas lenguas que Saladino ha muerto y que Jerusalén está a punto de ser tomada de nuevo por la Cristiandad. Me trae sin cuidado, solo sé que mi destino me ha traído a esta ciudad y que he estado demasiadas veces a punto de morir como para arriesgarme más a vivir solo.

He de dar el paso para buscar a otros como yo y ver cuál es mi lugar entre los de mi especie…




CAPITULO 4: Reacción en cadena


Reacción en cadena

Expulsados
La cuadrilla de neonatos hasta ahora se refugiaba del día donde podían bajo tierra, en antiguas catacumbas de civilizaciones anteriores, en simples y sucias cloacas o en sótanos abandonados, adaptados con las comodidades mínimas para que el sol los destruya.
Son expulsados por un misterioso Nosferatu que reclama sus refugios temporales como sus dominios, solo oyen su voz pero deja claro el tono hostil y la urgencia de que lo hagan ya.
Las alimañas del lugar se inquietan y huyen mientras que los personajes hacen lo mismo quedándose sin un refugio seguro en el que cobijarse.

Duermen donde pueden y el riesgo de muerte definitiva durante el día es palpable por todos.

Alguien les observa desde las sombras en estos duros momentos, tiene el aspecto bestial que caracteriza a los Gangrel.


Ekaterine de Balgrad
Ekaterine de Balgrad, Pj Tzimisce
Venida de Transilvania, esta noble ha llegado a Jerusalén sin hacer ruido y presentándose ante el Antiguo Lasombra el Padre Paliuro Rustucci, como muestra de respeto y de obediencia a las viejas tradiciones de Caín.

Después de esto ayudada por su influencia nobiliaria se encuentra con el grupo de personajes y les propone un trato. Ellos la ayudan a acomodarse en Jerusalén y ella le presentará a una persona que quiere encontrarles pero no sabe cómo hacerlo.
Cree que pueden ayudarse mutuamente.


El Reencuentro
Un mercenario de aspecto un tanto amenazante, armado, se encuentra con los personajes, se cerciora de darle una nota a Iñigo, el Lasombra. La nota tiene letra de mujer e Iñigo la reconoce como la de su protegida hermana Inés Arista.

“Hermano, estoy en la ciudad buscándote. Espero que estés vivo y que tu color favorito siga siendo el negro”

El Guardián


Una vez Iñigo acepta el encuentro con su hermana, el Guardián, reúne en una posada del barrio cristiano, llamada “Los Clavos de Cristo”. Y a solas en una austera habitación Inés aguarda impaciente.



Cuando entran en la habitación, Inés se abraza a su hermano Iñigo:
“¡¡¡¡ Que frío estas!!!! ¿Estás bien? Pareces cambiado, estás muy pálido, ¿has enfermado?
Creí que habías muerto, ¿nuestro hermano está bien? Hace años tras la cruzada fuisteis enviados a Jerusalén por el Rey Ricardo Corazón de León y nuestra correspondencia se cortó hace cinco años, nadie sabía de vosotros, os dan por muertos, bajo las conspiraciones del Turco.


¿Quiénes son estos?¿Qué haces viviendo como un
Inés Arista
 mendigo?¿Y por qué hueles a estiércol?
¿Hace cuánto que no te lavas? ¡¡¡¡ Sabía que no habías muerto, algo me decía que seguíais aquí conmigo!!!! (Tose muy fuerte).

Mataron a toda nuestra familia, fue un ataque nocturno fugaz y sangriento. Me raptaron y me encerraron en un barco y tras un largo viaje desembarque en el Reino de Chipre. Me encerraron en un convento en lo más profundo de un bosque de la Isla, El Convento Blanco.
Me maltrataban, me azotaban, me torturaban el sacerdote de la zona abusaba de mí y todo bajo el consentimiento y la orden de la madre superiora.

Una noche no pude más y mientras me golpeaban entre todas y se reían, ¡¡ estallé !! Mi sangre ardió y las llamas brotaron de mi cuerpo, calciné a todas aquellas hijas de Puta allí mismo, después prendí fuego con mis propias manos en llamas al bastardo del sacerdote mientras pedía clemencia entre gritos de dolor. Las llamas devastaron todo el convento y yo no me hice ni una quemadura, solo sufrieron mis ropajes y cuando abandone aquel lugar infernal me di cuenta que había dejado de ser una niña, era una mujer, solo arropada por las llamas purificadoras.(Tose muy fuerte).

Por fin era libre y entonces me encontré con él, yo le llamo, El Guardián (señala al mercenario que los ha encontrado) Me encontré con él en el puerto de Chipre, lo seguían para matarlo y de nuevo utilicé mi Don para desaceranos de  nuestros perseguidores.

Que no os asuste su aspecto rudo, de algún modo que no puedo explicar sentí que no era mala gente y que los que lo perseguían no querían nada bueno.

Sus perseguidores ardieron como un pajar seco y fue así como nuestros caminos se unieron. No habla, pero me hace compañía y escucha todo lo que le cuento. Es muy buen Guardián y le prometí pagarle si me llevaba ante ti hermano. Puedes pagarle ¿verdad?

El guardián, no tenía un destino y yo si lo tenía, Jerusalén, era la única esperanza que me quedabais, que no hubierais muerto.

Y no me equivocaba, ¿Qué os ocurrió?” (Tose sangre y se sienta)

Llegue a Tiro en barco y de allí a Jerusalén en caravana de una noble Húngara llamada Ekaterine, que me ayudó a contactar con Iñigo una vez llegamos a Jerusalén.

Iñigo paga al Guardián, esté mira a Inés y se dispone a marcharse. Inés se despide de él con un abrazo. Finalmente se va.


Tú rascas mi espalda…
Sansón, Gangrel
Sansón se muestra, es el Gangrel que les observaba por orden de su señor Ventrue y les lleva ante él. 
Se reúnen en su refugio, una villa señorial hecha a capricho en la zona adinerada del barrio Cristiano, fuentes de agua cristalina, jardines con flores exóticas, animales inofensivos sueltos por el jardín, murallas que delimitan el dominio, guardias rodeando la propiedad, es una exhibición de recursos, influencia y poder.

Ven a un joven apuesto engarzado en una brillante armadura, con pieles de animal y en el pecho un escudo con un león. Juguetea con su espada en la mano en el jardín frente a la fuente, una elaborada copa de plata en la otra mano que deja en una mesa de mármol y se presenta:
“Soy Don Humberto, Antiguo Ventrue, por favor presentaos ante mí en mis dominios”

Una vez los personajes se presentan, Humberto continua hablando con la mirada perdida en el cielo nocturno.

Don Humberto, Antiguo Ventrue

“Reacción en cadena… toda acción que realizamos tiene consecuencias. En Jerusalén, las consecuencias a menudo son desproporcionadas con respecto a las acciones que las originan. Acción y reacción no están compensadas, si no que se expanden de forma exponencial, sencillamente a causa de la cercanía entre los barrios de la misma ciudad.

Identidad y espacio son cosas muy valoradas, y aquellos decididos a avanzar a golpes de mandoble por la región, y al diablo con las consecuencias, se encontrarán con que los efectos de sus acciones repercuten sobre ellos.

He descubierto a través de mis contactos que una nueva cuadrilla de vampiros neonatos ha llegado a la ciudad. Me he enterado de que no tenéis aún un Dominio digno y que estáis teniendo problemas para encontrar refugio.
Como neonatos debéis ganaros vuestro lugar y ahora mismo estáis en el barro de la Estirpe.
En ocasiones ganarse un Dominio en una ciudad tan vieja como Jerusalén puede tratarse de una empresa de años o quizás decenas de años. Puede ser que la próxima vez los dueños del dominio no sean tan considerables a la hora de perdonaros la no-vida por invadir sus propiedades.

Yo puedo ayudaros a conseguir un Refugio digno y un pequeño Dominio evitando así que os metáis en los de otros vástagos.

Una caravana de mi propiedad que venía de Antioquia debía haber llegado ya a Jerusalén. En ella viaja mi chiquillo Lord Histrerión, un renombrado Cruzado griego que va a ayudarnos a retomar Jerusalén, del que no tengo nuevas desde hace una semana.
Estoy preocupado ya que en la caravana venia también un Maestro Armero de cierto renombre que iba a trabajar para mí. La caravana venia llena de especias y comercio de Armenia con un valor considerable, con lo cual también sería una pérdida de recursos para mí si no lo recupero.

Os ofrezco un trato: Dais con mi chiquillo, recuperáis mi inversión y me decís quien está detrás de esto y a cambio os consigo un refugio digno que será vuestro pequeño Dominio en el que deberéis ser respetados como dicta la ley de Caín.

Los personajes al mando de Iñigo Arista, aceptan el trato y comienzan a preparar el viaje.

Un criado de Don Humberto les da los mapas con rutas de viaje y los listados de material y personas que porta la caravana.


El Inquisidor
Mientras los personajes preparan el viaje, se percatan de la llegada a la ciudad por la puerta de Jaffa, puerta principal de Jerusalén, una comitiva eclesiástica presidida por Noel Kemal, el Inquisidor de Chipre, acompañado de un pequeño ejército desarmado de peregrinos, ningún cristiano puede entrar a la ciudad armado desde la tregua de 1192.

Noel Kelman, el Inquisidor
La Inquisición cristiana romana de Chipre, no tiene ninguna autoridad en la ciudad, Jerusalén está al mando de los Musulmanes. Aun así sus carruajes y su ejército de fieles imponen bastante e inquietan a la población judía y musulmana dando esperanzas de reconquista al pueblo cristiano.

Noel Kemal y los suyos se resguardan en el barrio Cristiano, en busca de paz y descanso en este lugar Sacro Santo llamado Jerusalén, sin desvelar sus verdaderas intenciones.

Gracias a un contacto del grupo se entraran que Noel Kemal ha hablado con alguna autoridad del barrio Cristiano. El Inquisidor viene buscando a una bruja con aspecto de niña que calcinó vivas a todas las monjas del Convento Blanco de Chipre y a su sacerdote, dejando reducido el lugar a cenizas. Es un Demonio escupido del infierno y se refugia en la ciudad Santa de Jerusalén. Su aspecto es el de una dulce joven navarra, llamada Inés, pero no hay que dejarse engañar por las apariencias, es el maligno quien ocupa ese cuerpo. Y están aquí para devolverlo de nuevo al infierno.


Bandidos
Los personajes preparan una pequeña caravana y parten destino a la ruta tomada por Lord Histrerión, chiquillo de Don Humerto.

Tras unas noches por desierto, en un desfiladero, encuentran restos de la Caravana cristiana de Don Humberto, arrasada por completo, al parecer los cuerpos han muerto a zarpazos atacados por animales de gran tamaño, parece cosa de lupinos (hombres lobo).

Los cuerpos humanos, incluido el del Maestro Armero y los de los caballos y camellos están sirviendo de festín de los coyotes y los buitres del lugar. No hay rastro de la carga, ni de Lord Histrerión, chiquillo de Don Humerto.

Investigando rastros llegan a la conclusión de que un grupo de unos 10 jinetes a caballo has estado aquí y han apartado los cuerpos fuera de la ruta para que se los coman los carroñeros.

Eddy, el bandido Caitiff
Tras una noche, llegan a un campamento en un oasis, donde están los bandidos con su botín. Se dirigen a Alejandría para vender todo lo que han conseguido.

Su líder luce una espada Cruzada entre sus pertenencias. Inicialmente no estaba dispuesto a colaborar, pero el Lasombra Iñigo lo influye con sus disciplinas y Eddy cuenta todo lo que sabe:

“Recogí la espada de un montón de cenizas y unas ropas de cristiano chamuscadas. La espada estaba intacta. Soy Eddy un Caitiff mercenario ingles. Cuando llegamos a la caravana había sido ya arrasada. Los asaltantes no se llevaron nada, solo asesinaron a sangre fría a todos los miembros de la caravana y decapitaron al Vampiro que iba con ellos. Según mi opinión creo que pueden ser Lupinos ya que dicen que estas tierras son suyas antes de que los vampiros existieran.

Una vez conocí un viejo parentela, como llaman los lupinos a sus parientes, y embriagado me contó una historia sobre la manada de la Duna Roja. Pertenecían a una tribu descendiente de los reyes egipcios con el aspecto de su Dios Anubis. Si alguien quería encontrarse con ellos solo debía pasar 3 días y 3 noches en el oasis Ayasida, a 7 noches del Cairo dirección este, en las fronteras del Sultanato de Ayabida con el Califato de Abasida.
Solo los extremadamente valientes o los extremadamente locos quieren morir a manos de los Lupinos.”

Iñigo obliga con Dominación al Caitiff y le obliga a devolver todo lo robado y a cargarlo en su carruaje. La cuadrilla regresa a Jerusalén.


Inés reclutada
Inés, se ve con su hermano Iñigo y le explica:
“He recibido una invitación para formar parte de la nueva congregación que quieren formar un grupo de estudio y meditación.
Me parece bien, me ayudan, me curan y me acogen con todas las comodidades por ser noble navarra, me tienen en alta estima. Estoy muy bien acogida en Jerusalén, y me siento muy bien, me aprecian como soy y no me piden nada a cambio más que mi compañía. También me ayudan con mi dolencia, ya que tienen conocimientos curativos. Están buscando un lugar adecuado para reunirse periódicamente.
El maestro que me ha invitado se llama Joseph Sven es de origen judío.”

Iñigo muy enfadado: “Inés, como tu hermano mayor y manteniendo potestad sobre nuestra familia, tu incluida, te prohíbo que se juntes con los Tremere, no me fío de ellos ni de los judíos codiciosos entre los que se esconden. Te quieren utilizar separándote de tu verdadera familia los Arista”

Innisaq el horripilante monstruo de  la cuadrilla de personajes aparece de las sombras ocultando su aspecto intentando convencer a Ines de buenas maneras y esta se asusta tanto al ver su verdadero rostro que sale huyendo despavorida.


…Y yo rasco la tuya
Se encuentran con Don Humberto en un anónimo y sencillo templo interior donde un sacerdote menor imparte una misa a los creyentes. Los pjs se dan cuenta de que del suelo emana una FÉ difícil de resistir. Uno de esos adoradores es Don Humberto, arrodillado pasa desapercibido hace una señal a los personajes y estos se sientan a su lado incómodos por la Fé del lugar.   

Don Humberto se santigua y sale con ellos, entran en su carruaje les dice:
“En este templo hay un clavo de Cristo que los creyentes de la ciudad acuden a venerar regularmente. La tradición enseña que fueron tres los que tuvieron suspendido al Salvador del mundo: uno entero se conserva aquí;

Mártires y santos, los mismos cruzados ofrecieron sus vidas por la conservación de las reliquias y lugares sagrados. Muchos prefirieron morir antes que verlas profanadas. ¿Cómo no querremos nosotros, hermanos en la fe e hijos de la Iglesia como ellos, ya no venerar las reliquias sino adorar a nuestro dulce y amable Salvador presente día y noche en la Sagrada Eucaristía?”

¿Que habéis averiguad de mi chiquillo?
Iñigo explica lo sucedido y le devuelve su cargamento. Alguien desconocido atacó la caravana matando a todos, incluido su chiquillo y el Maestro armero.

Don Humberto cumpliendo su palabra regala a los personajes en propiedad una vieja y abandonada villa romana en el barrio cristiano. Está inhabitable pero sus espacios son amplios y con proyección.

Don Humberto pregunta:
 “¿Cual es vuestra alineación?”

Iñigo explica que son Cruzados cristianos y que son siervos de Dios.

Humberto concluye:
“Los Ventrue de Jerusalén aguardamos nuestro momento y reunimos recursos. Esperamos a la siguiente gran Cruzada, y pretendemos estar en nuestro lugar para beneficiarse. Por ahora, sabemos que nuestros rivales tienen la ventaja dentro de la ciudad por eso evitamos la confrontación abierta.”

Yrian mientras tanto busca a Sansón para que este le enseñe a evolucionar la Disciplina de Protean para así poder saber usar las Garras de lobo.
Sansón se lo toma como un honor y enseña al neonato Gangrel lo que su Sire no ha querido enseñarle, Garras de lobo. Ahora Yrian es más peligroso sin duda.
 

En nuevo refugio
El refugio es un viejo palacete romano abandonado y en ruinas, que tiene muchas posibilidades, tiene una planta con un jardín amurallado con una fuente seca. Tiene cuatro habitaciones sin ventanas, un gran salón central que conecta todas y una bodega muy amplia en el subsuelo. La estructura es de piedra y fuerte, habría que invertir en reconstruirla, en amueblarla, en limpiarla, y después en protegerla y mantenerla.

Los personajes comienzan a acomodarse sin posibilidad de invertir recursos aun.


La Oferta
Joseph Sven, Tremere
Joseph Sven, Tremere maestro que ha acogido a Inés, queda con Iñigo en la Puerta de las Basuras,
 cerca del barrio judío.
Joseh quiere negociar con el Arista y va con una gárgola encapuchada a la que no presenta de escolta, la gárgola está marcada en su túnica con una V.  

Joseph habla:
"Iñigo Arista, soy Joseph Sven, sabes quien soy y yo quien sois vos, vayamos al grano. Ofrecemos dar protección a tu hermana Inés, cuidarla, ayudarla a canalizar sus dones y a no correr peligro, ni a llamar la atención.
Entendemos que es un hombre muy ocupado, y como vampiro es un neonato sin experiencia que no pude proporcionar la protección adecuada. Sin los cuidados adecuados morirá, su don la está consumiendo por dentro y pronto no tendrá energía para aguantar su propia respiración, su joven y débil cuerpo no lo aguantará y sin nuestra ayuda morirá irremediablemente, vos no queréis eso y nosotros tampoco. A este paso le quedan unas semanas, quizás unos meses, un año a lo sumo. Esta en la adolescencia, los cambios de humor son normales y con cada uno de ellos usara su Don y se irá consumiendo por dentro sin poder evitarlo.

Por no hablar del Inquisidor de Chipre que vienen tras ella desde su Reino para darle el peor de los finales, tras una dura agonía en el potro de tortura.
¿No querrás ese final para tu hermana verdad?
Y seguramente después de ella, lleguen a vosotros, sus interrogatorios son muuuuuy productivos, no podrá guardar nada en su joven mente que ellos no puedan averigua a base de hierro caliente y huesos rotos.
Así que si no lo hacéis por ella, hacerlo por vuestra propia supervivencia, creerme el Inquisidor no necesita armas para acabar con vosotros, su Fé es suficiente para prendernos en el fuego del Infierno, al igual que Inés hizo en el Convento Blanco de Chipre con las hermanas y el sacerdote local.
Entiendo que debéis pensar la oferta, pero no os demoréis mucho, Noel Kemal, el Inquisidor está al acecho y trabaja de día …"

Tienen un par de noches para pensar la respuesta y se reunirán aquí mismo, en la puerta de las basuras, próxima al barrio judío donde deberán dar respuesta sobre la custodia de Inés Arista.
Iñigo reprime su profundo desprecio por los Tremere y termina la conversación airado. 


El Favor
Don Humberto convoca a los pjs en el sótano de su lujosa villa, donde tiene una sala de reuniones y una biblioteca.

“Un grupo de sirvientes de los Tremere ha Dominado a un sacerdote inferior para poder convertir mi anónimo templo en una Capilla Tremere, se han encontrado con que éste alberga el Clavo de Cristo que los creyentes de la ciudad acuden a venerar regularmente.
Me siento Furioso ante el sacrilegio perpetrado por esta pandilla de advenedizos.

Os pido por favor que me devuelvan el favor ayuda, me habéis demostrado ser competentes y si haríais esto por mi yo estaría en deuda con vosotros. Quiero expulsar de mi templo a esos altivos Usurpadores.

Iñigo accede a ayudarle e Yrian le acompaña.


Los Tremere entran en acción 
Don Humberto pone a la disposición de los personajes los recursos que necesiten para realizar la labor.

V, La gárgola 
Los personajes se adentran en el ahora El templo clausurado y en proceso de remodelación a Capilla Tremere. Los guardias alertan a su Señor Joseph Sven, que se presenta con cuatro encapuchados y la gárgola, ahora bien visible.

“Soy Ancillae Tremere, mi clan se afana por conseguir un enclave mercantil en Jerusalén, como sabéis también buscamos a los Salubri clandestinos que pueda haber en la ciudad. Cuando los descubramos una matanza Cainita que rivalice con la mortal de 1099 es una posibilidad muy real.”

Todo lleva a un alboroto entre ambos bandos y queda en tablas.

Alguien está está observando toda la escena y se deja ver por los personajes. Es un musulmán y se dirige a su barrio esperando que los personajes le sigan.


Assamitas
Rashid, Assamita
Un contacto del área de influencia de la Iglesia católica romana de Iñigo informa sobre los Assamita 
en la ciudad de Jerusalén:
“Tienen espías por la ciudad, y ya habrán informado a sus superiores de que los infieles en el barrio crsitiano están peleando entre si, y esto puede debilitarles para atacarles y vencerles de una vez por todas, clamando venganza por sus atrocidades pasadas. Parece ser que un Assamita pudo ser quien atacó la caravana de Don Humberto para evitar que este se hiciera fuerte.”

Los personajes deciden ir al barrio musulmán a buscar algún Assamita que les aclarase la situación, Iñigo e Yrian se encuentran con uno que los amenaza lanzando cuchillos cada vez más cerca de ellos.
Se llama Rashid y les habla desde un tejado sobre los Assamita:

“Si el Vampirismo es una prueba de que Alá puede maldecir a los humanos, entonces es en los lugares santos, los que Alá ha bendecido, donde los Assamitas pueden esperar volver a ganar el favor de Alá. Ahora que el control de Jerusalen ha sido recuperado de los Cruzados Europeos, Los Assamitas no vamos a dejar de aprovechar la oportunidad de obtener venganza.

Tras las atrocidades de la toma de Jerusalen en la Primera Cruzada de 1099, y las muertes definitivas de varios miembros de nuestro clan, los Assamitas hemos reunido a sus espías y peones locales, sacando filo a nuestro acerado odio. Yo mismo era un joven asaltante de caminos, arrancado de su tierra natal por los cruzados y ahora estoy sediento de Venganza.”

El Assamita los amenaza y tras una tensión e insultos por parte del vampiro musulmán los personajes deciden irse.


Lupinos en la noche
Iñigo y Arista debatieron sobre las posibilidades y decidieron ir donde la manada de lupinos de la que les habia hablado Eddy hace unas noches, para que los hombres lobo le ayudaran a asaltar la capilla Tremere. Ir los dos podía ser un suicidio, pero han oído que los Gangrel pueden tener alguna oportunidad de no morir en un encuentro con Lupinos. Yrian toma la difícil y peligrosa decisión de ir solo  a buscar a la perdida tribu lupina.

Yrian se encuentra en una noche estrellada sin luna. 
Una manada de lobos aparece entre las dunas y uno de ellos se adelanta y se transforma en Crinos, su forma más peligrosa.

Colmillo de Anubis, Apha Garou

“Vampiro, soy Alpha de la manada, me llamo “Colmillo de Anubis” ¿Cuál es tu nombre?”
Yrian se presenta agachando la cabeza como muestra de sumisión. Y dice que busca información que ellos pueden tener. El lupino prosigue:
“Este es un lugar sagrado para nosotros, un viejo pozo que tiene más de 1000 años, fue la primera fuente del lugar y dio la vida a la región.
Al contrario de lo que los humanos piensan de los cambiaformas, no somos violentos, excepto con el Wyrm, y tu hueles a Wyrm, la esencia del mal pero estás más cerca de vivir en comunión con la naturaleza que muchos de los tuyos.

Para hablar con nosotros deberás ganar a nuestro campeón en un combate singular a primera sangre, esto sería demasiado injusto para ti joven vampiro, así que lucharás contra mí. Solo si ganas serás digno de la información que has venido a buscar.”

Yrian y Colmillo de Anubis luchan, y tras unas embestidas bestiales y algún choque brutal, Yrian con su agilidad felina consigue hacerle un rasguño en la mejilla del Garou, como se llaman ellos mismos.

Sonriente Colmillo se lame la herida con su larga lengua y habla con el joven.

Yrian le explica que necesita la ayuda de la manada de lupinos para asaltar una capilla de unos vampiros malvados llamados Tremere.

Colmillo concluye:
“Me alegro de haberte conocido Yrian y de haber luchado contigo, pero he decidido no inmiscuir a mi manada en asuntos de vampiros, buena suerte Gangrel”


El combate en el templo
De nuevo en el templo, pero ya sin presencia de Fé Iñigo e Yrian se presentan con la intención de expulsar a los Tremere, ambos deciden no matar a ninguno llegado el momento.

Cuando llegan Don Humberto ha cometido el error de dejarse llevar por la pasión, y ensarta a Joseph con su espada hiriéndolo de muerte pero Humberto es asesinado por Joseph que lo prende fuego.

Comienza un fuego fortuito con la pelea mientras Yrian se encarga de defenderse de la gárgola.

Iñigo Arista espada en mano y como experimentado guerrero cruzado ataca sin piedad a Joseph que herido ya por su combate anterior, muere decapitado a manos del Lasombra.

La gárgola muere envuelta en llamas en el fuego desatado en el templo.

El templo esta en llamas y Rashid el Assamita aparece con ojos rojos sobrenaturales  y garras en sus manos para acabar el trabajo, pero al ver que los personajes han acabado con el Tremere y su gárgola. El Assamita mira dubitativo a los personajes, se lo piensa mejor y desaparece con su ofuscación.


El fuego consume el templo convirtiéndolo en cenizas mientras Yrian e Iñigo abandonan el lugar, ya nunca será una Capilla Tremere .

Iñigo había engaño a Yrian al involucrarse matando al Tremere, ya que previamente habían quedado en hablar con ellos y no involucrarse en ninguna muerte que les pudiera perjudicar.  Yrian muy enfadado deja claro a Iñigo que la próxima vez que le manipule le arrancara la cabeza sin mediar palabra.


La negativa a los Tremere
Habiendo agotado el tiempo para dar una respuesta a los Tremere sobre si pueden hacerse cargo de Inés afianzando una buena relación con la familia Arista, Iñigo e Yrian acuden a la reunión para dar su respuesta.
Nadie acude a ella y tras esperar Iñigo escribe un NO enorme con su puñal en el suelo de la puerta. Iñigo grita en plena noche: “NO, NO. NOOO... ¡¡¡ La respuesta es NO !!! Os voy a cortar vuestra puta nariz de usureros y os la meto por el culo.”
 
Buscan a Inés en un cobertizo de jardinero en propiedades Arista, donde se escondía y todo apunta a que ha sido secuestrada por la Inquisición.


Pidiendo ayuda al Padre Paliuro
Padre Paliuro Rustucci, Antiguo Lasombra
Iñigo e Yrian sin saber que hacer se reúnen con Paliuro en antiguo Lasombra y contándole lo sucedido piden ayuda para que interceda como antiguo Lasombra de Jerusalén.



El Padre Paliuro muy enfadado les recrimina que hallan traído su rastro hasta sus dominios, rastro que la Inquisición puede estar tras él si sacan a base de tortura la suficiente información a Inés. Si sacan a Inés información sobre los Arista, el hilo podría traerles hasta el Domino del propio Paliuro.

A Paliuro le traen sin cuidado las luchas intestinas entre Ventrue y Tremeres y solo le preocupa su posición e integridad física. Mueve sus hilos de influencia y manipula a la Iglesia de la ciudad para que matarán a Inés Arista antes de que hablara.

Y así sucedió, Inés murió aquella noche. Y al día siguiente la Inquisición se lleva su cuerpo de Bruja para quemarlo una hoguera en Chipre, la plaza principal de su capital y ardió dejando tranquilos a los Inquisidores.

Iñigo Arista debe un favor de vida al Padre Paliuro Rustucci por solucionarle la situación después de matar a su hermana Inés.




Nuevo Personaje: Ekaterine de Balgrad, Tzimisce

Ekaterine, la cortesana 
Nacida y criada en la nobleza Húngara de Transilvania. Hija privilegiada de Balgrad, emparentada con una familia de aparecidos del Conde Radu de Bistriz.

Se desconoce su misterioso pasado pero se sabe qué se desenvuelve como pez en el agua en el campo de las relaciones humanas y cortesanas.

Su hogar está lejos de Jerusalén, pero parece que ha llegado a la ciudad para quedarse.


Ekaterine