CAPITULO 4: Reacción en cadena


Reacción en cadena

Expulsados
La cuadrilla de neonatos hasta ahora se refugiaba del día donde podían bajo tierra, en antiguas catacumbas de civilizaciones anteriores, en simples y sucias cloacas o en sótanos abandonados, adaptados con las comodidades mínimas para que el sol los destruya.
Son expulsados por un misterioso Nosferatu que reclama sus refugios temporales como sus dominios, solo oyen su voz pero deja claro el tono hostil y la urgencia de que lo hagan ya.
Las alimañas del lugar se inquietan y huyen mientras que los personajes hacen lo mismo quedándose sin un refugio seguro en el que cobijarse.

Duermen donde pueden y el riesgo de muerte definitiva durante el día es palpable por todos.

Alguien les observa desde las sombras en estos duros momentos, tiene el aspecto bestial que caracteriza a los Gangrel.


Ekaterine de Balgrad
Ekaterine de Balgrad, Pj Tzimisce
Venida de Transilvania, esta noble ha llegado a Jerusalén sin hacer ruido y presentándose ante el Antiguo Lasombra el Padre Paliuro Rustucci, como muestra de respeto y de obediencia a las viejas tradiciones de Caín.

Después de esto ayudada por su influencia nobiliaria se encuentra con el grupo de personajes y les propone un trato. Ellos la ayudan a acomodarse en Jerusalén y ella le presentará a una persona que quiere encontrarles pero no sabe cómo hacerlo.
Cree que pueden ayudarse mutuamente.


El Reencuentro
Un mercenario de aspecto un tanto amenazante, armado, se encuentra con los personajes, se cerciora de darle una nota a Iñigo, el Lasombra. La nota tiene letra de mujer e Iñigo la reconoce como la de su protegida hermana Inés Arista.

“Hermano, estoy en la ciudad buscándote. Espero que estés vivo y que tu color favorito siga siendo el negro”

El Guardián


Una vez Iñigo acepta el encuentro con su hermana, el Guardián, reúne en una posada del barrio cristiano, llamada “Los Clavos de Cristo”. Y a solas en una austera habitación Inés aguarda impaciente.



Cuando entran en la habitación, Inés se abraza a su hermano Iñigo:
“¡¡¡¡ Que frío estas!!!! ¿Estás bien? Pareces cambiado, estás muy pálido, ¿has enfermado?
Creí que habías muerto, ¿nuestro hermano está bien? Hace años tras la cruzada fuisteis enviados a Jerusalén por el Rey Ricardo Corazón de León y nuestra correspondencia se cortó hace cinco años, nadie sabía de vosotros, os dan por muertos, bajo las conspiraciones del Turco.


¿Quiénes son estos?¿Qué haces viviendo como un
Inés Arista
 mendigo?¿Y por qué hueles a estiércol?
¿Hace cuánto que no te lavas? ¡¡¡¡ Sabía que no habías muerto, algo me decía que seguíais aquí conmigo!!!! (Tose muy fuerte).

Mataron a toda nuestra familia, fue un ataque nocturno fugaz y sangriento. Me raptaron y me encerraron en un barco y tras un largo viaje desembarque en el Reino de Chipre. Me encerraron en un convento en lo más profundo de un bosque de la Isla, El Convento Blanco.
Me maltrataban, me azotaban, me torturaban el sacerdote de la zona abusaba de mí y todo bajo el consentimiento y la orden de la madre superiora.

Una noche no pude más y mientras me golpeaban entre todas y se reían, ¡¡ estallé !! Mi sangre ardió y las llamas brotaron de mi cuerpo, calciné a todas aquellas hijas de Puta allí mismo, después prendí fuego con mis propias manos en llamas al bastardo del sacerdote mientras pedía clemencia entre gritos de dolor. Las llamas devastaron todo el convento y yo no me hice ni una quemadura, solo sufrieron mis ropajes y cuando abandone aquel lugar infernal me di cuenta que había dejado de ser una niña, era una mujer, solo arropada por las llamas purificadoras.(Tose muy fuerte).

Por fin era libre y entonces me encontré con él, yo le llamo, El Guardián (señala al mercenario que los ha encontrado) Me encontré con él en el puerto de Chipre, lo seguían para matarlo y de nuevo utilicé mi Don para desaceranos de  nuestros perseguidores.

Que no os asuste su aspecto rudo, de algún modo que no puedo explicar sentí que no era mala gente y que los que lo perseguían no querían nada bueno.

Sus perseguidores ardieron como un pajar seco y fue así como nuestros caminos se unieron. No habla, pero me hace compañía y escucha todo lo que le cuento. Es muy buen Guardián y le prometí pagarle si me llevaba ante ti hermano. Puedes pagarle ¿verdad?

El guardián, no tenía un destino y yo si lo tenía, Jerusalén, era la única esperanza que me quedabais, que no hubierais muerto.

Y no me equivocaba, ¿Qué os ocurrió?” (Tose sangre y se sienta)

Llegue a Tiro en barco y de allí a Jerusalén en caravana de una noble Húngara llamada Ekaterine, que me ayudó a contactar con Iñigo una vez llegamos a Jerusalén.

Iñigo paga al Guardián, esté mira a Inés y se dispone a marcharse. Inés se despide de él con un abrazo. Finalmente se va.


Tú rascas mi espalda…
Sansón, Gangrel
Sansón se muestra, es el Gangrel que les observaba por orden de su señor Ventrue y les lleva ante él. 
Se reúnen en su refugio, una villa señorial hecha a capricho en la zona adinerada del barrio Cristiano, fuentes de agua cristalina, jardines con flores exóticas, animales inofensivos sueltos por el jardín, murallas que delimitan el dominio, guardias rodeando la propiedad, es una exhibición de recursos, influencia y poder.

Ven a un joven apuesto engarzado en una brillante armadura, con pieles de animal y en el pecho un escudo con un león. Juguetea con su espada en la mano en el jardín frente a la fuente, una elaborada copa de plata en la otra mano que deja en una mesa de mármol y se presenta:
“Soy Don Humberto, Antiguo Ventrue, por favor presentaos ante mí en mis dominios”

Una vez los personajes se presentan, Humberto continua hablando con la mirada perdida en el cielo nocturno.

Don Humberto, Antiguo Ventrue

“Reacción en cadena… toda acción que realizamos tiene consecuencias. En Jerusalén, las consecuencias a menudo son desproporcionadas con respecto a las acciones que las originan. Acción y reacción no están compensadas, si no que se expanden de forma exponencial, sencillamente a causa de la cercanía entre los barrios de la misma ciudad.

Identidad y espacio son cosas muy valoradas, y aquellos decididos a avanzar a golpes de mandoble por la región, y al diablo con las consecuencias, se encontrarán con que los efectos de sus acciones repercuten sobre ellos.

He descubierto a través de mis contactos que una nueva cuadrilla de vampiros neonatos ha llegado a la ciudad. Me he enterado de que no tenéis aún un Dominio digno y que estáis teniendo problemas para encontrar refugio.
Como neonatos debéis ganaros vuestro lugar y ahora mismo estáis en el barro de la Estirpe.
En ocasiones ganarse un Dominio en una ciudad tan vieja como Jerusalén puede tratarse de una empresa de años o quizás decenas de años. Puede ser que la próxima vez los dueños del dominio no sean tan considerables a la hora de perdonaros la no-vida por invadir sus propiedades.

Yo puedo ayudaros a conseguir un Refugio digno y un pequeño Dominio evitando así que os metáis en los de otros vástagos.

Una caravana de mi propiedad que venía de Antioquia debía haber llegado ya a Jerusalén. En ella viaja mi chiquillo Lord Histrerión, un renombrado Cruzado griego que va a ayudarnos a retomar Jerusalén, del que no tengo nuevas desde hace una semana.
Estoy preocupado ya que en la caravana venia también un Maestro Armero de cierto renombre que iba a trabajar para mí. La caravana venia llena de especias y comercio de Armenia con un valor considerable, con lo cual también sería una pérdida de recursos para mí si no lo recupero.

Os ofrezco un trato: Dais con mi chiquillo, recuperáis mi inversión y me decís quien está detrás de esto y a cambio os consigo un refugio digno que será vuestro pequeño Dominio en el que deberéis ser respetados como dicta la ley de Caín.

Los personajes al mando de Iñigo Arista, aceptan el trato y comienzan a preparar el viaje.

Un criado de Don Humberto les da los mapas con rutas de viaje y los listados de material y personas que porta la caravana.


El Inquisidor
Mientras los personajes preparan el viaje, se percatan de la llegada a la ciudad por la puerta de Jaffa, puerta principal de Jerusalén, una comitiva eclesiástica presidida por Noel Kemal, el Inquisidor de Chipre, acompañado de un pequeño ejército desarmado de peregrinos, ningún cristiano puede entrar a la ciudad armado desde la tregua de 1192.

Noel Kelman, el Inquisidor
La Inquisición cristiana romana de Chipre, no tiene ninguna autoridad en la ciudad, Jerusalén está al mando de los Musulmanes. Aun así sus carruajes y su ejército de fieles imponen bastante e inquietan a la población judía y musulmana dando esperanzas de reconquista al pueblo cristiano.

Noel Kemal y los suyos se resguardan en el barrio Cristiano, en busca de paz y descanso en este lugar Sacro Santo llamado Jerusalén, sin desvelar sus verdaderas intenciones.

Gracias a un contacto del grupo se entraran que Noel Kemal ha hablado con alguna autoridad del barrio Cristiano. El Inquisidor viene buscando a una bruja con aspecto de niña que calcinó vivas a todas las monjas del Convento Blanco de Chipre y a su sacerdote, dejando reducido el lugar a cenizas. Es un Demonio escupido del infierno y se refugia en la ciudad Santa de Jerusalén. Su aspecto es el de una dulce joven navarra, llamada Inés, pero no hay que dejarse engañar por las apariencias, es el maligno quien ocupa ese cuerpo. Y están aquí para devolverlo de nuevo al infierno.


Bandidos
Los personajes preparan una pequeña caravana y parten destino a la ruta tomada por Lord Histrerión, chiquillo de Don Humerto.

Tras unas noches por desierto, en un desfiladero, encuentran restos de la Caravana cristiana de Don Humberto, arrasada por completo, al parecer los cuerpos han muerto a zarpazos atacados por animales de gran tamaño, parece cosa de lupinos (hombres lobo).

Los cuerpos humanos, incluido el del Maestro Armero y los de los caballos y camellos están sirviendo de festín de los coyotes y los buitres del lugar. No hay rastro de la carga, ni de Lord Histrerión, chiquillo de Don Humerto.

Investigando rastros llegan a la conclusión de que un grupo de unos 10 jinetes a caballo has estado aquí y han apartado los cuerpos fuera de la ruta para que se los coman los carroñeros.

Eddy, el bandido Caitiff
Tras una noche, llegan a un campamento en un oasis, donde están los bandidos con su botín. Se dirigen a Alejandría para vender todo lo que han conseguido.

Su líder luce una espada Cruzada entre sus pertenencias. Inicialmente no estaba dispuesto a colaborar, pero el Lasombra Iñigo lo influye con sus disciplinas y Eddy cuenta todo lo que sabe:

“Recogí la espada de un montón de cenizas y unas ropas de cristiano chamuscadas. La espada estaba intacta. Soy Eddy un Caitiff mercenario ingles. Cuando llegamos a la caravana había sido ya arrasada. Los asaltantes no se llevaron nada, solo asesinaron a sangre fría a todos los miembros de la caravana y decapitaron al Vampiro que iba con ellos. Según mi opinión creo que pueden ser Lupinos ya que dicen que estas tierras son suyas antes de que los vampiros existieran.

Una vez conocí un viejo parentela, como llaman los lupinos a sus parientes, y embriagado me contó una historia sobre la manada de la Duna Roja. Pertenecían a una tribu descendiente de los reyes egipcios con el aspecto de su Dios Anubis. Si alguien quería encontrarse con ellos solo debía pasar 3 días y 3 noches en el oasis Ayasida, a 7 noches del Cairo dirección este, en las fronteras del Sultanato de Ayabida con el Califato de Abasida.
Solo los extremadamente valientes o los extremadamente locos quieren morir a manos de los Lupinos.”

Iñigo obliga con Dominación al Caitiff y le obliga a devolver todo lo robado y a cargarlo en su carruaje. La cuadrilla regresa a Jerusalén.


Inés reclutada
Inés, se ve con su hermano Iñigo y le explica:
“He recibido una invitación para formar parte de la nueva congregación que quieren formar un grupo de estudio y meditación.
Me parece bien, me ayudan, me curan y me acogen con todas las comodidades por ser noble navarra, me tienen en alta estima. Estoy muy bien acogida en Jerusalén, y me siento muy bien, me aprecian como soy y no me piden nada a cambio más que mi compañía. También me ayudan con mi dolencia, ya que tienen conocimientos curativos. Están buscando un lugar adecuado para reunirse periódicamente.
El maestro que me ha invitado se llama Joseph Sven es de origen judío.”

Iñigo muy enfadado: “Inés, como tu hermano mayor y manteniendo potestad sobre nuestra familia, tu incluida, te prohíbo que se juntes con los Tremere, no me fío de ellos ni de los judíos codiciosos entre los que se esconden. Te quieren utilizar separándote de tu verdadera familia los Arista”

Innisaq el horripilante monstruo de  la cuadrilla de personajes aparece de las sombras ocultando su aspecto intentando convencer a Ines de buenas maneras y esta se asusta tanto al ver su verdadero rostro que sale huyendo despavorida.


…Y yo rasco la tuya
Se encuentran con Don Humberto en un anónimo y sencillo templo interior donde un sacerdote menor imparte una misa a los creyentes. Los pjs se dan cuenta de que del suelo emana una FÉ difícil de resistir. Uno de esos adoradores es Don Humberto, arrodillado pasa desapercibido hace una señal a los personajes y estos se sientan a su lado incómodos por la Fé del lugar.   

Don Humberto se santigua y sale con ellos, entran en su carruaje les dice:
“En este templo hay un clavo de Cristo que los creyentes de la ciudad acuden a venerar regularmente. La tradición enseña que fueron tres los que tuvieron suspendido al Salvador del mundo: uno entero se conserva aquí;

Mártires y santos, los mismos cruzados ofrecieron sus vidas por la conservación de las reliquias y lugares sagrados. Muchos prefirieron morir antes que verlas profanadas. ¿Cómo no querremos nosotros, hermanos en la fe e hijos de la Iglesia como ellos, ya no venerar las reliquias sino adorar a nuestro dulce y amable Salvador presente día y noche en la Sagrada Eucaristía?”

¿Que habéis averiguad de mi chiquillo?
Iñigo explica lo sucedido y le devuelve su cargamento. Alguien desconocido atacó la caravana matando a todos, incluido su chiquillo y el Maestro armero.

Don Humberto cumpliendo su palabra regala a los personajes en propiedad una vieja y abandonada villa romana en el barrio cristiano. Está inhabitable pero sus espacios son amplios y con proyección.

Don Humberto pregunta:
 “¿Cual es vuestra alineación?”

Iñigo explica que son Cruzados cristianos y que son siervos de Dios.

Humberto concluye:
“Los Ventrue de Jerusalén aguardamos nuestro momento y reunimos recursos. Esperamos a la siguiente gran Cruzada, y pretendemos estar en nuestro lugar para beneficiarse. Por ahora, sabemos que nuestros rivales tienen la ventaja dentro de la ciudad por eso evitamos la confrontación abierta.”

Yrian mientras tanto busca a Sansón para que este le enseñe a evolucionar la Disciplina de Protean para así poder saber usar las Garras de lobo.
Sansón se lo toma como un honor y enseña al neonato Gangrel lo que su Sire no ha querido enseñarle, Garras de lobo. Ahora Yrian es más peligroso sin duda.
 

En nuevo refugio
El refugio es un viejo palacete romano abandonado y en ruinas, que tiene muchas posibilidades, tiene una planta con un jardín amurallado con una fuente seca. Tiene cuatro habitaciones sin ventanas, un gran salón central que conecta todas y una bodega muy amplia en el subsuelo. La estructura es de piedra y fuerte, habría que invertir en reconstruirla, en amueblarla, en limpiarla, y después en protegerla y mantenerla.

Los personajes comienzan a acomodarse sin posibilidad de invertir recursos aun.


La Oferta
Joseph Sven, Tremere
Joseph Sven, Tremere maestro que ha acogido a Inés, queda con Iñigo en la Puerta de las Basuras,
 cerca del barrio judío.
Joseh quiere negociar con el Arista y va con una gárgola encapuchada a la que no presenta de escolta, la gárgola está marcada en su túnica con una V.  

Joseph habla:
"Iñigo Arista, soy Joseph Sven, sabes quien soy y yo quien sois vos, vayamos al grano. Ofrecemos dar protección a tu hermana Inés, cuidarla, ayudarla a canalizar sus dones y a no correr peligro, ni a llamar la atención.
Entendemos que es un hombre muy ocupado, y como vampiro es un neonato sin experiencia que no pude proporcionar la protección adecuada. Sin los cuidados adecuados morirá, su don la está consumiendo por dentro y pronto no tendrá energía para aguantar su propia respiración, su joven y débil cuerpo no lo aguantará y sin nuestra ayuda morirá irremediablemente, vos no queréis eso y nosotros tampoco. A este paso le quedan unas semanas, quizás unos meses, un año a lo sumo. Esta en la adolescencia, los cambios de humor son normales y con cada uno de ellos usara su Don y se irá consumiendo por dentro sin poder evitarlo.

Por no hablar del Inquisidor de Chipre que vienen tras ella desde su Reino para darle el peor de los finales, tras una dura agonía en el potro de tortura.
¿No querrás ese final para tu hermana verdad?
Y seguramente después de ella, lleguen a vosotros, sus interrogatorios son muuuuuy productivos, no podrá guardar nada en su joven mente que ellos no puedan averigua a base de hierro caliente y huesos rotos.
Así que si no lo hacéis por ella, hacerlo por vuestra propia supervivencia, creerme el Inquisidor no necesita armas para acabar con vosotros, su Fé es suficiente para prendernos en el fuego del Infierno, al igual que Inés hizo en el Convento Blanco de Chipre con las hermanas y el sacerdote local.
Entiendo que debéis pensar la oferta, pero no os demoréis mucho, Noel Kemal, el Inquisidor está al acecho y trabaja de día …"

Tienen un par de noches para pensar la respuesta y se reunirán aquí mismo, en la puerta de las basuras, próxima al barrio judío donde deberán dar respuesta sobre la custodia de Inés Arista.
Iñigo reprime su profundo desprecio por los Tremere y termina la conversación airado. 


El Favor
Don Humberto convoca a los pjs en el sótano de su lujosa villa, donde tiene una sala de reuniones y una biblioteca.

“Un grupo de sirvientes de los Tremere ha Dominado a un sacerdote inferior para poder convertir mi anónimo templo en una Capilla Tremere, se han encontrado con que éste alberga el Clavo de Cristo que los creyentes de la ciudad acuden a venerar regularmente.
Me siento Furioso ante el sacrilegio perpetrado por esta pandilla de advenedizos.

Os pido por favor que me devuelvan el favor ayuda, me habéis demostrado ser competentes y si haríais esto por mi yo estaría en deuda con vosotros. Quiero expulsar de mi templo a esos altivos Usurpadores.

Iñigo accede a ayudarle e Yrian le acompaña.


Los Tremere entran en acción 
Don Humberto pone a la disposición de los personajes los recursos que necesiten para realizar la labor.

V, La gárgola 
Los personajes se adentran en el ahora El templo clausurado y en proceso de remodelación a Capilla Tremere. Los guardias alertan a su Señor Joseph Sven, que se presenta con cuatro encapuchados y la gárgola, ahora bien visible.

“Soy Ancillae Tremere, mi clan se afana por conseguir un enclave mercantil en Jerusalén, como sabéis también buscamos a los Salubri clandestinos que pueda haber en la ciudad. Cuando los descubramos una matanza Cainita que rivalice con la mortal de 1099 es una posibilidad muy real.”

Todo lleva a un alboroto entre ambos bandos y queda en tablas.

Alguien está está observando toda la escena y se deja ver por los personajes. Es un musulmán y se dirige a su barrio esperando que los personajes le sigan.


Assamitas
Rashid, Assamita
Un contacto del área de influencia de la Iglesia católica romana de Iñigo informa sobre los Assamita 
en la ciudad de Jerusalén:
“Tienen espías por la ciudad, y ya habrán informado a sus superiores de que los infieles en el barrio crsitiano están peleando entre si, y esto puede debilitarles para atacarles y vencerles de una vez por todas, clamando venganza por sus atrocidades pasadas. Parece ser que un Assamita pudo ser quien atacó la caravana de Don Humberto para evitar que este se hiciera fuerte.”

Los personajes deciden ir al barrio musulmán a buscar algún Assamita que les aclarase la situación, Iñigo e Yrian se encuentran con uno que los amenaza lanzando cuchillos cada vez más cerca de ellos.
Se llama Rashid y les habla desde un tejado sobre los Assamita:

“Si el Vampirismo es una prueba de que Alá puede maldecir a los humanos, entonces es en los lugares santos, los que Alá ha bendecido, donde los Assamitas pueden esperar volver a ganar el favor de Alá. Ahora que el control de Jerusalen ha sido recuperado de los Cruzados Europeos, Los Assamitas no vamos a dejar de aprovechar la oportunidad de obtener venganza.

Tras las atrocidades de la toma de Jerusalen en la Primera Cruzada de 1099, y las muertes definitivas de varios miembros de nuestro clan, los Assamitas hemos reunido a sus espías y peones locales, sacando filo a nuestro acerado odio. Yo mismo era un joven asaltante de caminos, arrancado de su tierra natal por los cruzados y ahora estoy sediento de Venganza.”

El Assamita los amenaza y tras una tensión e insultos por parte del vampiro musulmán los personajes deciden irse.


Lupinos en la noche
Iñigo y Arista debatieron sobre las posibilidades y decidieron ir donde la manada de lupinos de la que les habia hablado Eddy hace unas noches, para que los hombres lobo le ayudaran a asaltar la capilla Tremere. Ir los dos podía ser un suicidio, pero han oído que los Gangrel pueden tener alguna oportunidad de no morir en un encuentro con Lupinos. Yrian toma la difícil y peligrosa decisión de ir solo  a buscar a la perdida tribu lupina.

Yrian se encuentra en una noche estrellada sin luna. 
Una manada de lobos aparece entre las dunas y uno de ellos se adelanta y se transforma en Crinos, su forma más peligrosa.

Colmillo de Anubis, Apha Garou

“Vampiro, soy Alpha de la manada, me llamo “Colmillo de Anubis” ¿Cuál es tu nombre?”
Yrian se presenta agachando la cabeza como muestra de sumisión. Y dice que busca información que ellos pueden tener. El lupino prosigue:
“Este es un lugar sagrado para nosotros, un viejo pozo que tiene más de 1000 años, fue la primera fuente del lugar y dio la vida a la región.
Al contrario de lo que los humanos piensan de los cambiaformas, no somos violentos, excepto con el Wyrm, y tu hueles a Wyrm, la esencia del mal pero estás más cerca de vivir en comunión con la naturaleza que muchos de los tuyos.

Para hablar con nosotros deberás ganar a nuestro campeón en un combate singular a primera sangre, esto sería demasiado injusto para ti joven vampiro, así que lucharás contra mí. Solo si ganas serás digno de la información que has venido a buscar.”

Yrian y Colmillo de Anubis luchan, y tras unas embestidas bestiales y algún choque brutal, Yrian con su agilidad felina consigue hacerle un rasguño en la mejilla del Garou, como se llaman ellos mismos.

Sonriente Colmillo se lame la herida con su larga lengua y habla con el joven.

Yrian le explica que necesita la ayuda de la manada de lupinos para asaltar una capilla de unos vampiros malvados llamados Tremere.

Colmillo concluye:
“Me alegro de haberte conocido Yrian y de haber luchado contigo, pero he decidido no inmiscuir a mi manada en asuntos de vampiros, buena suerte Gangrel”


El combate en el templo
De nuevo en el templo, pero ya sin presencia de Fé Iñigo e Yrian se presentan con la intención de expulsar a los Tremere, ambos deciden no matar a ninguno llegado el momento.

Cuando llegan Don Humberto ha cometido el error de dejarse llevar por la pasión, y ensarta a Joseph con su espada hiriéndolo de muerte pero Humberto es asesinado por Joseph que lo prende fuego.

Comienza un fuego fortuito con la pelea mientras Yrian se encarga de defenderse de la gárgola.

Iñigo Arista espada en mano y como experimentado guerrero cruzado ataca sin piedad a Joseph que herido ya por su combate anterior, muere decapitado a manos del Lasombra.

La gárgola muere envuelta en llamas en el fuego desatado en el templo.

El templo esta en llamas y Rashid el Assamita aparece con ojos rojos sobrenaturales  y garras en sus manos para acabar el trabajo, pero al ver que los personajes han acabado con el Tremere y su gárgola. El Assamita mira dubitativo a los personajes, se lo piensa mejor y desaparece con su ofuscación.


El fuego consume el templo convirtiéndolo en cenizas mientras Yrian e Iñigo abandonan el lugar, ya nunca será una Capilla Tremere .

Iñigo había engaño a Yrian al involucrarse matando al Tremere, ya que previamente habían quedado en hablar con ellos y no involucrarse en ninguna muerte que les pudiera perjudicar.  Yrian muy enfadado deja claro a Iñigo que la próxima vez que le manipule le arrancara la cabeza sin mediar palabra.


La negativa a los Tremere
Habiendo agotado el tiempo para dar una respuesta a los Tremere sobre si pueden hacerse cargo de Inés afianzando una buena relación con la familia Arista, Iñigo e Yrian acuden a la reunión para dar su respuesta.
Nadie acude a ella y tras esperar Iñigo escribe un NO enorme con su puñal en el suelo de la puerta. Iñigo grita en plena noche: “NO, NO. NOOO... ¡¡¡ La respuesta es NO !!! Os voy a cortar vuestra puta nariz de usureros y os la meto por el culo.”
 
Buscan a Inés en un cobertizo de jardinero en propiedades Arista, donde se escondía y todo apunta a que ha sido secuestrada por la Inquisición.


Pidiendo ayuda al Padre Paliuro
Padre Paliuro Rustucci, Antiguo Lasombra
Iñigo e Yrian sin saber que hacer se reúnen con Paliuro en antiguo Lasombra y contándole lo sucedido piden ayuda para que interceda como antiguo Lasombra de Jerusalén.



El Padre Paliuro muy enfadado les recrimina que hallan traído su rastro hasta sus dominios, rastro que la Inquisición puede estar tras él si sacan a base de tortura la suficiente información a Inés. Si sacan a Inés información sobre los Arista, el hilo podría traerles hasta el Domino del propio Paliuro.

A Paliuro le traen sin cuidado las luchas intestinas entre Ventrue y Tremeres y solo le preocupa su posición e integridad física. Mueve sus hilos de influencia y manipula a la Iglesia de la ciudad para que matarán a Inés Arista antes de que hablara.

Y así sucedió, Inés murió aquella noche. Y al día siguiente la Inquisición se lleva su cuerpo de Bruja para quemarlo una hoguera en Chipre, la plaza principal de su capital y ardió dejando tranquilos a los Inquisidores.

Iñigo Arista debe un favor de vida al Padre Paliuro Rustucci por solucionarle la situación después de matar a su hermana Inés.




Nuevo Personaje: Ekaterine de Balgrad, Tzimisce

Ekaterine, la cortesana 
Nacida y criada en la nobleza Húngara de Transilvania. Hija privilegiada de Balgrad, emparentada con una familia de aparecidos del Conde Radu de Bistriz.

Se desconoce su misterioso pasado pero se sabe qué se desenvuelve como pez en el agua en el campo de las relaciones humanas y cortesanas.

Su hogar está lejos de Jerusalén, pero parece que ha llegado a la ciudad para quedarse.


Ekaterine

CAPITULO 3: El legado

El legado 



Bienvenidos a la Orden
Bajo unas ruinas a unos días de Jerusalén, 10 vampiros se encuentran, 5 de ellos son Sires, 5 Neonatos. (Ver “Los Sires”)

Todos ellos se presentan, con respeto y misterio.

Cristian Augusto de Luxemburgo del clan Ventrue y su chiquillo Ales Ambrox Arista de Navarra. Cristian es El Caput, líder de la Orden, toma las decisiones y la lidera. La nobleza Cristiana es su área de influencia.

Alexandra de Len del clan Lasombra y su chiquillo Iñigo Arista de Navarra. Alexandra es La Dexteratua, segunda al mando en la Orden, ejecutora de campo y mujer de acción. La Iglesia Católica y sus Órdenes Eclesiásticas son su área de influencia.

Alberto de Navarra del clan Brujah y si chiquillo Edward “El Navegante”. Alberto es La Conscientia, guerrero de la Orden en Jerusalén, en ocasiones aconseja a Cristian y es su equilibrio cuando su firmeza es excesiva. Las bandas callejeras y populacho de a pie son su área de influencia.

Daniela Von Bayern del clan Salubri, de la rama Sanadora, y su chiquillo Albert Gutemberg. Daniela es La Ánima, espiritual ocultista y sabia de la orden. Su conocimiento y percepción sobrenatural es un valor que hace que la orden obtenga información en la biblioteca andante que es Daniela.

Asalah del clan Gangrel y su chiquillo Yrian. Asalah es El Cor, la defensora de la humanidad de la orden. No tiene ningún tipo de influencia y sus actos siempre van en pro del equilibrio de la bestia ante la humanidad.

Toma la palabra Cristian Augusto, el líder, y explica todo lo relacionado con La Orden y cuál es su cometido. Habla de su misterioso origen, de por qué se creó y quien es su Fundador, Magnus el Auctor. (Ver “La Ordo Hierusalem, Extibus”)

Da la bienvenida a los neonatos a la Orden y los Sires esperan que sus chiquillos sean una extensión de ellos en Jerusalén.

Todos deben respetarse como hermanos de la Orden.

El objetivo de la Orden de proteger Jerusalén pasa de Sires a chiquillos ya que ellos han sido convocados de urgencia por Magnus, el Líder Supremo de la Orden.

Actualmente solo hay 11 hermanos en la Orden, ellos y Magnus.

Los Sires no están dentro de la política de Jerusalén, han visitado la ciudad como peregrinos sin llamar la atención.


La presentación
Sólo cuando el chiquillo es presentado al vampiro más anti­guo en el área, habitualmente como parte de una ceremonia de madurez vampírica, pude desprenderse del título de retoño y se convierte en un neonato; aceptado del todo como uno de los de la raza de Caín.

Cristian le da una carta sellada a su chiquillo Ales, la carta tiene el sello de la Casa de Luxemburgo para su presentación en Jerusalén, deben preguntar por el Padre Paliuro Rustucci, antiguo Lasombra de la ciudad, darle la carta y presentarse a él, el Padre Paliuro fue el Príncipe hasta la toma de Saladino de la ciudad, ahora es el vampiro más influyente y poderoso de la ciudad pero ya no es el Príncipe. Aun así si hay alguien a quien deberíais presentaros por posición y poder, sin duda es el antiguo Lasombra.

Os presentaréis ante el en la sacristía de la Iglesia del Santo Sepulcro, lugar donde se enterró a Jesús a su muerte en la cruz.

Debéis decidir donde será vuestro refugio tras la presentación y seréis libres. Nosotros debemos partir esta misma noche.

“Esta es vuestra razón de existir ahora. Nada es más importante, Jerusalén os necesita, proteged Jerusalén, de momento es todo cuanto debéis saber, sois libres”


Despedida de los Sires
Los Sires se despedirán de cada uno de los personajes recordándoles su lema y se lo harán de la forma que se han comportado con ellos estos años.

Cristian, Ventrue: “Naciste para gobernar, GOBIERNA”

Alexandra, Lasombra: “Vive como una sombra, mata como una sombra y muere como una sombra, es lo que eres”

Alberto, Brujah: “No todo es lo que parece, tu deber será desvelar la verdad y defenderla”

Daniela, Salubri: “Mantén tu corazón puro, tu mente clara y tu alma devota”

Asalah, Gangrel: “La no-vida es una segunda oportunidad, vívela al máximo”


La Visión
Daniela confiesa a su chiquillo Albert que ha tenido una visión:

“Un tritón verde creado por el Maligno iba a ser pisado por la bota de un gran hombre y un Ángel con la ayuda de sus aliados terrenales detiene la bota antes de que lo pise y lo mate. Tu Albert, respetas al tritón como a un igual. Tu mi Albert, eres el Ángel en el sueño y debes salvar al tritón envenenado por encima de tu vida, si no uno o muchos de los vuestros morirán.”


Plano de Jerusalén


El Padre Paliuro Rustucci y El Santo Sepulcro
Por primera vez en 5 años entran en Jerusalén y desde su perspectiva inmortal todo ha cambiado, se orientan por la calles guiados por Yrian mientras sienten el miedo por diferentes templos a su paso y cuando están ante el Santo Sepulcro, sienten un terror abrumador que hace que su bestia quiera huir para salvar su joven no-vida.

Todos entran a duras penas en la Iglesia del Santo Sepulcro tras hablar con un hombre de Dios que les permite el paso tras ver el sello de la carta.

Son conducidos por pasadizos secretos bajo la Santa Iglesia y en una oscura y fría estancia mal iluminada por velas se presentan al Padre Paliuro Rustucci, antiguo Lasombra de la ciudad en su reino de sombras y piedra santa.

Aún aterrados por la FE que emanan las paredes de este lugar Ales da la carta al Padre, todos se presentan como Neonatos y piden refugio en la ciudad Santa de Jerusalén.

El Padre Paliuro Rustucci, Antiguo Lasombra
El Aspecto del Padre es un hermoso hombre Genovés con postura noble. Tiene una ominosa apariencia de hombre Santo, las arrugas de su cara muestran preocupación constante y es un hombre de sermones llenos de fuerza capaces de reconfortar o aterrar a cualquiera con la intensidad de su convicción.

El Padre pregunta por qué no han venido sus Sires y al no recibir una respuesta que le agrada se enfada con ellos.

El Padre, lee la carta y se queda pensativo unos instantes.

El terror embarga a algunos de los personajes que tienen que abandonar aterrorizados el lugar, sin duda es una muestra de Posición y Poder la impasividad del Padre Paliuro ante tal emanación de FE Verdadera.

Paliuro pide que busquen refugio y dominio, por la posición de quien viene en el sello de su carta.

Les explica detalladamente lo que significa tener un Dominio:


El Dominio
Cuando el retoño se convierte en neonato, debe abandonar la comodidad del dominio de su Sire y buscarse el suyo propio.

La decisión sobre el refugio es una elección personal, dictada por el gusto estético del chiquillo y su percepción de la existencia como un vampiro. Algunos buscan la soledad de los cementerios o criptas, mientras que otros prefieren la comodidad de los palacios y casas en la ciudad.

Los vampiros más viejos suelen tomar todos los dominios selectos, dejando al neonato con las sobras, tales como pozos de agua aban­donados, la bodega de vinos de una taberna, o un molino en ruinas.

No importa lo mezquino que sea el dominio, el neonato tiene toda la eternidad para expandir su influencia. La mayoría suspiran por la noche en la que puedan regir una vasta heredad como sus antiguos.

El neonato debe elegir un refugio que ofrezca un grado de protección y aislamiento, especialmente cuando es joven y relativamente débil. El neonato puede que no tenga problemas tratando con los mortales (incluso con una turba) por la noche, pero es vulnerable durante el día, con sólo el secreto de su refugio como protección.

No es tampoco infrecuente que gru­pos de neonatos (a menudo llamados cuadrillas) se junten en bandas por razones de seguridad y para aumentar sus dominios.

Todo este tiempo los personajes sufren aterrados entre los muros de este Santo lugar.

El Padre pide a los personajes que aten sus cabos humanos, no quiere problemas con ruptura de las Tradiciones.

Y pide que cuando estén acomodados vuelvan para demostrar que son dignos de vivir en Jerusalén.

Los personajes salen aliviados de la Iglesia del Santo Sepulcro y comienzan a buscar un refugio seguro.


Atando cabos
Los personajes beberán decidir que hacen con su vida humana.

Si simulan su muerte, si difunden el rumor de su desaparición o si habitúan sus nuevos hábitos a sus familiares y conocidos humanos.

Yrian decide dejar de ver a la multitud de contactos que tenía hace 5 años en los bajos fondos de la ciudad.

Condesa Catalina de Arista,
Ghoul de Ales
Ales para arreglar su futuro, formaliza su casamiento con su criada y senescal de confianza, Catalina, ahora convertida en su Ghoul, otorga a su criada el estatus de Condesa Catalina de Arista y después finge su propia muerte de manera natural para no llamar la atención y dejar todo en manos de Catalina. De esta forma mantendrá la influencia de su posición de Conde pero a través de su Ghoul.

Los personajes encuentran refugios bajo tierra, entre los estratos de diferentes civilizaciones, sótanos abandonados y cloacas sin saber si son el Dominio de algún Vampiro, de momento pueden refugiarse de la luz diurna sin peligro de morir de día.


La tarea para el príncipe
Noches después de regresan al Santo Sepulcro como habían quedado con el Padre Paliuro, este les cuenta:

“Un Ghoul de un aliado en Constantinopla ha venido a la ciudad y debía haberse presentado ante mí y no lo ha hecho. Su nombre es Padre Domenico, Se alojó en la posada del Clavo de Cristo en el barrio cristiano. Investigad que le ha ocurrido e informad a mi criado Patricius.”


La investigación
Investigan en la posada del Clavo de Cristo y todo parece estar en orden, hablando con los parroquianos llegan a un callejón cercano donde lo debieron atracar. Al parecer lo emborracharon y por los rastros en el callejón, lo arrastraron al subsuelo por una alcantarilla.

Bajan por las cloacas y siguiendo el rastro por una serie de laberintos subterráneos de canales fecales y antiguos túneles llegan a un lugar que aparentemente ha surgido tras un reciente derrumbe.

Encuentran un cuerpo con una toga de sacerdote degollado encima de una vieja roca mohosa con un símbolo y una letra L en Arameo dentro, su sangre ha goteado sobre el símbolo. Los conocimientos de los personajes determinan que es un viejo símbolo Arameo, El símbolo de Lilith.

La roca parece parte de una estructura grande medio enterrada entre escombros, piedra y estratos de otras civilizaciones.

Al mover el cuerpo, descubren que está pegado a la roca y su carne se ha derretido literalmente dejando el esqueleto reblandecido y adherido a la piedra.

De pronto todo se mueve y hay un terremoto. Caen rocas y cascotes que dañan a los personajes y cuando todo se calma entre polvo ven un sarcófago abierto que estaba bajo la roca con el símbolo. Un cuerpo se levanta de él, es aterrador.


El despertar
Un monstruo horroroso con aspecto de Bruja samanica, en sus manos empieza a materializarse tras fogonazos de luz y zumbidos un viejo bastón con aspecto de reliquia, igualmente lo hacen sus ropas talismanes y anillos.

Hostibus, Matusalén Nosferatu

La recién despertada, con sus colmillos a flor de piel sondea la estancia y otea a los personajes.

Lo primero que hace es agarrar el cuerpo de un criado de Ales llamado Innisaq que los acompaño hasta este lúgubre lugar. La Bruja lo muerde en el cuello y se alimenta de él hasta dejarlo seco, ante la atónita mirada de los heridos personajes.

Yrian percibe el peligro y saca su puñal amenazante hacia la criatura, esta se acerca poco a poco e Yrian la suelta una puñalada que la hace un pequeño rasguño en la mejilla. Una minúscula gota salta de su herida y cae en la boca del difunto criado de Ales, Innisaq.

Los personajes no prestan atención y se centran en la Bruja siniestra, esta entra en la mente de Yrian con solo mirarlo a los ojos. Yrian queda en un estado catatónico mientras la Bruja indaga en su pasado, algo debe descubrir cuando de pronto la Bruja pregunta con voz quebrada a todos los presentes: “¿Dónde está Magnus?”

Los personajes no lo saben y así se lo transmiten.

La Bruja les dice: “si lo veis decirle que Hostibus ha regresado” y con un movimiento circular de su bastón se ilumina un arco de luz violeta en el aire al paso del bastón y ante ella se abre un portal a otro lugar, lo atraviesa y desaparece en un estallido de luz violeta.

Innisaq, Pj Caitiff
El silencio de la escena se rompe cuando de pronto el cadáver de Innisaq comienza a convulsionarse. De pronto su cuerpo empieza a arquearse de formas imposibles y comienza una horrible y monstruosa transformación. Su piel empieza a cambiar a color verde y su cuerpo empieza a deformarse mientras se escuchan chasquidos de huesos y gritos de dolor de Innisaq. Cuando la transformación termina cae en un letargo semejante a la muerte.


Los personajes recuerdan La Tercera Tradición: Progenie
“Sólo serás Sire de otros con el permiso y bendición de tu antiguo. La creación es la providencia de aquellos más próximos a mí, pues ellos rendirán cuentas. Incumple esto, y tú y tu progenie seréis exterminados”. Así habló Caín.

Y deciden llevarlo ante el Padre Paliuro para que decida qué hacer con él.

De nuevo en el Santo Sepulcro, piden audiencia y se encuentran ante el antiguo Lasombra. Le cuentan todo lo ocurrido y este les cree a duras penas.

El Padre Paliuro manda encerrar al monstruo en un calabozo oculto bajo la Iglesia a la espera de una decisión, será ajusticiado mañana.

Los personajes regresan a su refugio.


El sueño
Albert sueña durante el día y en el sueño se encuentra con su Sire Daniela, que le pregunta por el tritón. Albert le cuenta lo ocurrido y Daniela cierra los ojos y se concentra, parece que sus Sires están todos reunidos en la bodega de un barco y en algún lugar del mundo en el que es de noche.

Albert empieza a ver la escena como si estuviera flotando en la estancia que se bambolea con el movimiento de las olas.

Daniela expone lo ocurrido con el Caitiff recién creado con la sangre de Hostibus. Después se recuesta en una esquina y se queda meditando en posición de loto.

-Cristian, Ventrue: “Si lo tuviera aquí lo decapitaría y fin del problema. Hay que matarlo, es un chiquillo bastardo de Hostibus, y todos sabemos que Hostibus es enemiga de Magnus.”

-Alexandra, Lasombra: “Creo que es una trampa de Hostibus. Habría que diabolizarla y aprovechar su generación.”

-Daniela, Salubri: se despeja un poco y escribe sonámbula sobre una hoja que saca de su bolsillo. En la nota pone en latín: “a pesar de no gustarme, no cro que sea justo acabar con él, podríamos aprovechar su sangre de alguna forma para llegar a Hostibus.”

-Asalha, Gangrel: “Yo creo que es inocente y bajo ningún concepto se le debería matar, su libertad es algo que el destino le ha regalado, aunque sea de esta curiosa forma, liberarlo es lo correcto.”

-Alberto, Brujah: no habla en toda la discusión y solo escucha. Al ver que hay tablas y que el decidirá que se hace con él. Dice pensativo: “Creo que no es culpa del esclavo su nueva condición y que puede sernos de utilidad para conocer a su inesperada creadora. Soy participe de dejarlo con vida y criarlo.

-Aslaha: “Yo me ofrezco para ser su Mentora.”

-Daniela: “Yo también, ayudaré en su formación”

-Alberto sonriente: “Formaré al bastardo también.”

-Cristian pensativo: “tomo la decisión de dejar vivir al barstardo, atado en corto y vigilado, que el Caitiff sea responsabilidad compartida de Asahla, Daniela y Alberto. Y hasta que puedan hacerse cargo ellos la responsabilidad recaerá sobre los neonatos de Jerusalén.

-Alexandra, lo mira atónita: “¿vas a dejar vivir a esta aberración bastarda?”

-Alberto: “Te recuerdo hermanita que yo mismo soy bastardo al igual que mi chiquillo Edward y que eso no nos hace inferiores, simplemente diferentes y en muchos aspectos… mejores.”

-Cristian: “La suerte está echada, Alea Jacta Est.”

Alexandra se va de la estancia muy enfadada.


El reencuentro con el Lasombra
Al despertarse por la noche Albret Gutemberg les cuenta a su cuadrilla es sueño.

De nuevo los personajes se encuentran ante el Padre Paliuro y le explican la decisión de sus Sires ante el Caitiff Nosferatu que descansa empalado en su celda.

El Padre Paliuro decide que los personajes se hagan cargo le la abominación y según La Tercera Tradición, la Progenie.

Ellos rendirán cuentas de él y deberá ser progenie de uno o de todos.

El Padre Paliuro: “¿Quién responderá por él?”

Ales toma la iniciativa y se siente responsable dada la situación y tras tantear a sus compañeros decide hacerse responsable de Innisaq el Caitiff sin Sire, dado que fue durante toda su vida un criado a su servicio y cree poder orientarlo debidamente.

El Padre Paliuro: “Así sea. Podéis regresar a vuestro dominio y recordad que no soy el príncipe pero deberíais saber que mi posición me hace ser el antiguo al que podríais temer, odiar o respetar… vosotros elegís, espero que lo hagáis bien. Tampoco quiero estar pendientes de vuestras chiquilladas ¿de acuerdo?.

¿Conocéis el pasaje histórico de Jerusalén hace casi un milenio en el que el Rey Salomónconstruye su Templo aquí en Jerusalén? Buscad a alguien ilustrado y que os lo narre… el mensaje implícito en ese capítulo os ilustrará sin duda. Bienvenidos a Jerusalén.”

Tras abandonar el refugio del Padre Paliuro, Ales Arista pide a Yrian que inicie a Inissaq en la habilidad de supervivencia para que pueda valerse por si mismo para cazar y refugiarse sin llamar la atención en un momento de necesidad. Yrian deja claro que no es el responsable de Innisaq a pesar de lo que haya dicho su Sire.

Nuevo Personaje: Innisaq, Caitiff


Innisaq, el esclavo 
Nacido en las desconocidas tribus del norte “Niño de los espíritus de fuego” es el verdadero significado de su nombre, lo único que le queda de aquella vida.  

Fue esclavizado de niño por la familia Arista de Navarra. Todo su pueblo fue arrasado incluído su padre, el jefe de la tribu, todos menos el. La piedad o la suerte debió influir en su supervivencia.

Innisaq fue un sirviente de los Arista desde que tiene uso de razón. Se encargó de todo tipo de tareas domésticas para sus Señores de la Nobleza Navarra. Cuándo llegó el momento partió junto a los hermanos Arista a las Cruzadas, en calidad de sirviente.


Acabó en el palacete de los Arista en Jerusalén encargado de las tareas de senescal. Innisaq siempre ha gozado de una vida de comodidad, proporcionando servicio a su señor Arista.


esclavo
Innisaq

Jerusalén, año 1197 d.C.

Jerusalén, año 1197 d.C.
 

Estamos en 1197, plena Edad Oscura. 

Los musulmanes han retomado el control, y los judíos han regresado a la ciudad sanos y salvos. Hay un constante trasiego de cristianos de todas clases deambulando por ella, algunos de los cuales afirman que es sólo una cuestión de tiempo antes de que los europeos recuperen Jerusalén.  Los musulmanes están aterrorizados de que los cruzados lleven hasta el fin su amenaza, rememorando la matanza de 1099. 

Los judíos, aun cuando prosperan bajo el dominio musulmán, tratan de entender por qué cristianos y musulmanes insisten en reclamar su ciudad. Los Caraítas discuten con los Rabinitas acerca de la autoridad de la Torá sobre cualquier Ley Oral. 

Los griegos Ortodoxos conservan la Iglesia del Santo Sepulcro a pesar de la belicosa Iglesia latina, y de su mayor número de fieles, que exige ese privilegio. 

Sectas disidentes, nuevas y viejas, cuestionan a las autoridades cristianas establecidas.
Saladino ha muerto, y sus herederos luchan entre ellos por el poder. Las disputas de Chiítas y Sunitas, se suman a los frentes tradicionales de conflicto. 

Y la tregua de cinco años entre los cruzados y los musulmanes está a punto de acabar.
Jerusalén es un lugar engañosamente tranquilo. El control musulmán de la ciudad parece razonablemente seguro, a los cristianos se les permite ir en peregrinación y a los judíos se les deja vivir en la ciudad. A pesar de todo, hay problemas aquí para todas las facciones.
Los sucesores de Saladino riñen entre ellos, y la amenaza de una Cruzada en trance de resurgir se asoma como el final de la paz negociada con Ricardo Corazón de León. 

La violencia sectaria estalla asimismo con inquietante frecuencia: cristianos, judíos y musulmanes, todos presentan sectas escindidas que son encarnizadas enemigas entre sí.
El recuerdo de la matanza de 1099 todavía perdura en la memoria musulmana, en tanto que el amargo escozor de la derrota en Hattin y otras indignidades enardecen el furor cristiano. 

Con los mortales en el mismo borde de tan acérrimo conflicto, los herederos de Saladino conservan la ciudad como parte del sultanato, y los últimos y revueltos meses de una tregua de cinco años con los cruzados se desvanecen... 
 
Fe y fervor: sociedad y cultura es un breve análisis de las tres fes que creen en la santidad de Jerusalén, sus sectas y sus prácticas. El Islam medieval, versículos de la Torá y del Corán que podrían se escuchan desde las calles de la Ciudad Santa hasta los túneles bajo el Monte del Templo.


Sociedad, Política y Religión en Jerusalén
En este preciso momento, Jerusalén es una ciudad sagrada para las tres religiones que, pese al hecho de que adoran a la misma deidad, son en esencia diferentes en la manera de percibir a Yahweh/Dios/Alá. 

Además, en no pocos casos, las religiones no sólo tratan de venerar a la misma divinidad, sino que con frecuencia intentan hacerlo en los mismos lugares de culto. 

Cada uno se halla completamente convencido de que su forma de veneración es ordenada por Yahweh, Dios o Alá, y cada grupo está seguro de que sus derechos serán confirmados cuando Yahweh/Dios/Alá llame a los justos al cielo. 

Las demandas y contrademandas pueden llegar a ser desconcertantes. Yahweh otorgó la tierra a Sus hijos, pero las tres religiones afirman serlo. A diferencia de la mayoría de los demás sistemas religiosos, las tres religiones adoran únicamente a Yahweh/Dios/Alá. 

Los judíos fueron los primeros en afirmarlo, y los cristianos controlaron la ciudad hasta hace muy poco... más los musulmanes la poseen ahora. 

Hasta que los advenedizos cruzados llegaron en tromba (y sólo han estado en la comarca durante cien años), los musulmanes habían mantenido la ciudad durante casi cuatrocientos años bajo uno de los más benévolos y pacíficos regímenes en la historia de la metrópoli. ("Benévolo y pacífico" es algo subjetivo, por supuesto, dependiendo de la posición social de cada uno.)
Por otra parte, aun cuando su ocupación de la ciudad ha sido asombrosamente esporádica, los judíos han acumulado con toda probabilidad el mayor número de años de permanencia. 

¿Quién tiene más derecho? 

¿Y quién decide a quién le asiste el mayor derecho a reclamar la tierra? 

Pero las cosas son aún más complicadas. 

Dentro de cada una de las tres religiones principales, existen sectas que no sólo disienten, sino que lo hacen con violencia. Es no sólo posible, sino más probable, que un cristiano mate a otro cristiano, por supuesto, en nombre de Dios, que a un judío o a un musulmán. 

Las riñas entre religiones, después de todo, podrían interpretarse como un acto de guerra.
Las limpias internas... bueno, son algo diferente.


Lugares Santos
Siglos de invasión y saqueo en la ciudad abunda y aun así abunda en lugares sagrados para los musulmanes, cristianos y judíos. 

Por otra parte, la herencia de destrucción y reconstrucción ha dado lugar a un sin número de catacumbas y túneles, en especial bajo el monte del Templo


El Territorio
El valle de Cedrón
En 1197 Jerusalén se asienta bien dentro de las fronteras del sultanato fundado por Saladino (Salah al-Din). Las tierras al este del río Jordán, otrora controladas por los atabeks de Mosul, cayeron durante la campaña de Saladino de 1174, y el Reino de Jerusalén de los cruzados se vino abajo entre 1187 y 1189. 

El sucesor de Saladino carece de su genialidad, pero puede al menos mantener, por el momento sus conquistas. 

Una ley inmutable gobierna sobre casi toda la disputada Tierra Santa.
El segundo "Reino de Jerusalén" no incluye en realidad a Jerusalén.
Se compone únicamente de las ciudades de la costa que Ricardo I logró sojuzgar en la Tercera Cruzada. 

Esto es Jerusalén en el año 1197 d.C.